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Uno de los actores más queridos de ‘La que se avecina’ habla tras dos años ingresado: «Se olvidan de ti»

Algunos actores de 'La que se avecina' no han tenido muy buena suerte

Ricardo Arroyo dio vida a Vicente Maroto durante muchas temporadas

El actor está ingresado en un centro por el que paga 3.000 euros mensuales

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Durante más de una década, el actor Ricardo Arroyo vivió una etapa dorada gracias a su papel de Vicente Maroto en La que se avecina, una de las series más queridas de nuestro país. Sin embargo, lejos del reconocimiento que le otorgó la pequeña pantalla, el intérprete atraviesa desde hace dos años una etapa marcada por el aislamiento, los problemas de salud y la sensación de haber sido olvidado por la industria a la que dedicó buena parte de su vida.

La serie, creada por Laura Caballero y Alberto Caballero, se estrenó en 2007 y continúa siendo un referente en muchos sentidos. A lo largo de sus 15 temporadas, emitidas primero en Telecinco y posteriormente en otras plataformas y canales temáticos como FDF, la ficción ha consolidado personajes icónicos que forman parte de la historia. Entre ellos destacan Amador Rivas, Antonio Recio o Enrique Pastor. Pero Vicente Maroto ocupó un lugar especial en el corazón del público. ¿Qué ha pasado para que se encuentre en esta situación? ¡Tenemos la respuesta!

La salida de Ricardo Arroyo

Tras 14 temporadas y 184 episodios, los responsables de la serie decidieron poner fin al recorrido del personaje con su fallecimiento en la ficción, una decisión que supuso también la salida definitiva de Arroyo del proyecto. El cierre narrativo se produjo en un momento de transformación para la propia serie, que abandonaba el emblemático Mirador de Montepinar y emprendía una nueva etapa en otra plataforma y localización.

Para el actor, aquel punto final no solo significó el término de un trabajo estable, sino el inicio de un periodo personal complejo. Según se ha conocido en El tiempo justo, programa presentado por Joaquín Prat en Telecinco, Ricardo lleva dos años ingresado en una residencia especializada debido a un deterioro físico y mental provocado por el estrés acumulado.

Ricardo Arroyo en ‘La que se avecina’. (Foto: Telecinco)

Las palabras del actor dibujan un retrato descarnado de la cara menos visible de la popularidad. «Cuando tienes popularidad y estás trabajando todo es la leche, pero en cuanto no estás allí se olvidan de ti», lamentó. El público está realmente sorprendido, pues nadie se esperaba una cosa así.

Su testimonio apunta a una sensación de abandono por parte de algunos compañeros de profesión con los que compartió largas jornadas de rodaje. «Ninguno de sus compañeros se acuerda de él. Lleva dos años ingresado y sólo le visitan los fans y sus familiares. Los que pasaban 12 horas al día trabajando con Ricardo ni siquiera le han llamado», afirmó el colaborador que consiguió la noticia.

Más allá de la polémica que puedan suscitar estas declaraciones, el propio Ricardo reconoce que echa profundamente de menos la interpretación y que volvería a actuar si surgiera la oportunidad, una aspiración que mantiene viva su motivación para recuperarse. No obstante, entiende que lo primero es recuperarse y después ya habrá tiempo de tomar cartas en el asunto.

El duro testimonio de Ricardo Arroyo

El intérprete ha relatado que su estado actual es consecuencia de años de exigencia profesional y falta de descanso. «Fui de urgencias y de una clínica pasé a otra y a otra. Así casi dos años. Estoy pagando 3.000 euros al mes. Tengo que andar con cuidado porque me mareo; he tenido casi 20 caídas por la calle», explicó.

Su testimonio revela una realidad poco visible en el mundo del espectáculo: la presión de los ritmos laborales y la dificultad para conciliar la vida personal con las exigencias del sector. «No es la fama la que me ha provocado esto, ha sido la prisa. Yo llegaba de trabajar a las ocho o las nueve de la noche, cenaba, me ponía a estudiar y al día siguiente otra vez a las seis de la mañana en pie», añadió.

El cuerpo y la mente del actor terminaron por decir basta. Mareos, agotamiento crónico y dificultades para desconectar fueron las primeras señales de alerta, percibidas incluso por compañeros de rodaje que observaron su progresivo deterioro. De esta forma, es normal que Ricardo haya decidido pedir ayuda a especialistas.

Una lucha por recuperarse

A pesar de las dificultades, el actor afronta su recuperación con determinación. Su objetivo es recuperar la estabilidad física y mental que le permita retomar, si no su carrera al mismo ritmo, al menos el contacto con la profesión que marcó su vida.

La historia de Ricardo Arroyo trasciende el ámbito de una serie de televisión para convertirse en un reflejo de las luces y sombras del éxito. Su historia invita a reflexionar sobre la fama y la necesidad de cuidar a quienes han contribuido a construir algunos de los personajes más queridos de la televisión española.

Mientras tanto, para muchos espectadores, Vicente Maroto seguirá siendo el vecino entrañable que arrancó sonrisas durante años. Y detrás de ese personaje, un actor que hoy lucha por no quedar en el olvido.