Sociedad

Desalojadas dos fiestas ilegales en Viladecans e Ibiza: 95 personas en la primera y 60 en la segunda

Los Mossos d’Esquadra han denunciado a 95 personas que participaban esta madrugada en una fiesta ilegal con botellón en Viladecans (Barcelona), según ha informado este domingo la policía catalana. Los Mossos tuvieron conocimiento de que se estaba celebrando esta fiesta ilegal, que había sido convocada en las redes sociales, sobre las 00.00 horas de hoy.

Agentes de la policía catalana se desplazaron hasta el lugar de la fiesta, el espacio natural del Remoplar de Viladecans, para desalojar este botellón masivo, que contraviene las prohibiciones por la pandemia del coronavirus. Además de desalojar a las personas, la policía catalana ha denunciado a 95 personas por «incumplir las medidas de sanidad».

A las 9 de la mañana 

La Policía Local de Santa Eulària des Riu, en Ibiza, ha intervenido en una fiesta este domingo en una vivienda de la parroquia de Santa Gertrudis de Fruitera, en la que se habían congregado cerca de unas sesenta personas sin respetar las medidas de prevención del contagio del coronavirus.

Según ha informado el Ayuntamiento en un comunicado, en la intervención, seis agentes y un oficial de la Policía Local han recibido el apoyo de una patrulla y un mando de la Guardia Civil.

La actuación se ha iniciado sobre las 09.00 horas cuando se ha recibido aviso por parte de un particular de las molestias que generaba una vivienda próxima, a la zona de s’Emissora, por ruidos y por la gran acumulación de vehículos. Una patrulla ha respondido al aviso y ha comprobado que en una parcela próxima a la casa referida había un gran número de vehículos estacionados, aunque en aquel momento no se percibían ruidos ni se observa a personas al exterior.

En este momento, los agentes han intentado contactar con el interior de la vivienda, pero no ha habido respuesta a las llamadas al interfono y otros intentos hechos por los agentes.

La patrulla ha optado por esperar unos minutos para tratar de interceptar a alguien que saliera o entrara a la vivienda y poder continuar con la intervención. Al poco de tiempo, han empezado a salir los primeros ocupantes, los cuales han sido identificados.

A la vista de que la casa se estaba desalojando y ante la certeza de que se trataba de una reunión con exceso de aforo y sin respetar la normativa referida a la Covid, los agentes han pedido refuerzos.

Finalmente, se ha identificado a unas sesenta personas y se les ha informado de los expedientes por no llevar la mascarilla y por la participación y organización de una fiesta que no garantizaba las medidas de seguridad.