Tipos, tratamientos y causas de tartamudez
¿Cuántos tipos de tartamudez existen? En la práctica la tartamudez tiene diferentes grados o niveles. ¿Quieres saber algo más sobre el tema?
La tartamudez es uno de los trastornos del habla. Afecta a la fluidez y la claridad con la que se dicen las palabras. Generalmente se presenta durante la infancia, entre los tres y los seis años de edad. Sin embargo, es una perturbación que puede aparecer en adolescentes y adultos. Las causas que la generan no están del todo claras, pero hay un componente constante en todos los afectados. No tanto como origen del problema, sino como elemento que sirve para agravar el cuadro hasta volverlo crónico: el estrés.
Balbuceo, disfemia y disfluencia, son otros términos utilizados para identificar este desorden. Pese a lo que muchas personas piensan, no hay componentes neurológicos ni déficits sensoriales o intelectuales que condicionen su aparición.
Tartamudez, o la diferencia entre hablar solo o acompañado
El tartamudeo se presenta casi exclusivamente en presencia de un interlocutor. Es decir, cuando la persona con la dificultad tiene consciencia que alguien está escuchando lo que dice. Las dificultades para articular palabras desaparecen cuando se está completamente solo. También al cantar o gritar al unísono junto a otras personas.
Tipos de disfemia
En líneas generales, esta es una clasificación en tres niveles o grupos, según el grado de afectación de quienes viven con este trastorno: tartamudeo tónico, clónico y mixto.
En la disfemia tónica, el problema radica en un bloqueo al momento de empezar a desarrollar el discurso. Quienes lo padecen solo consiguen hablar luego de un gran esfuerzo. Trabajo que en ocasiones es acompañado por transpiraciones notorias. Es este un elemento que a su vez puede derivar en un aumento en los niveles de angustia, lo que vuelve todo el cuadro todavía más complicado.
En la disfluencia tónica, el desorden se manifiesta con la repetición de sonidos, sílabas, palabras o frases. Incluye la utilización de muletillas como “eh”. Mientras que, en los casos mixtos, las dificultades se presentan antes de iniciar a hablar y también a mitad de una exposición.
Es ‘normal’
Muchos niños presentan síntomas de tartamudez. Esto se produce gracias a que la velocidad de sus pensamientos va a un ritmo mucho más acelerado que su capacidad para hablar. Además, durante la fase de aprendizaje del lenguaje también es normal que olviden determinados términos. Para ‘hacer tiempo’ mientras dan con la palabra que están buscando, repiten fonemas.
Para evitar que esto se convierta en un problema crónico, hay dos factores a tener en cuenta. No se les debe corregir, más allá de enseñarles la forma correcta de pronunciar algunas palabras o conjugar determinados verbos. Y lo más importante: bajo ninguna circunstancia se debe recurrir a la burla.
Cuando la tartamudez aparece después de los siete años y hasta en la edad adulta, recurrir a un terapista del lenguaje es la mejor idea.
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