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Qué significa que una persona sea amable con todo el mundo pero no tenga amigos íntimos, según la psicología

¿Es posible ser una persona amable, simpática e incluso solicita pero que a la vez, no tener amigos? Puede sonar a contradicción, pero lo cierto es que muchas personas son gentiles con quienes les rodean, incluso colaboran cuando se les pide o no dudan en ayudar a alguien y a la vez, prefieren no compartir su vida con muchos amigos. De hecho, puede que a ojos de los demás, sean un poco antisociales ya que no desean estar rodeados de gente, aunque lo cierto es que no tienen problema alguno en estar ahí si se les necesita. ¿Pero qué tiene que decir la psicología al respecto?.

Lo cierto es que el tema es más profundo de lo que puede parecer. La psicología llega incluso a hablar de que existen varios factores que nos pueden llevar a ser amables y a la vez, no querer tener amigos o contar con muy pocas personas a las que confiamos nuestras experiencias de vida. De hecho muchas personas pueden vivir una vida plena siendo amables por ejemplo con sus compañeros de trabajo, con aquellas personas con las que tratan a lo largo del día, pero no permitir en ningún caso ir más allá, o intimar para que la relación se convierta en amistad. Son personas que están bien con su vida y no parece faltarles nada por el hecho de no tener amigos.

Qué significa que una persona sea amable con todo el mundo pero no tenga amigos íntimos, según la psicología

Pero , ¿existe algún tipo de significado a ser de esta manera? Todos tenemos amigos, algunos más íntimos que otros, pero también todos conocemos a esa persona con la que nos llevamos bien, como un vecino o un compañero de trabajo, con el que mantenemos incluso conversaciones más allá de un simple saludo, pero que nunca ha dado el paso para que acabemos siendo amigos. Y no es porque sintamos que esa persona es cerrada, es que simplemente parece que no le apetece profundizar más y no sólo eso, sino que además no vemos que le siente mal ser de ese modo.

La psicología ha analizado casos así. De hecho, existe una explicación bastante clara que nos puede llevar a entender o a encontrar un significado a cómo es que hay gente amable y a la vez sin amigos. Desde la web Geediting.com explican que tal vez la respuesta la tenemos en la llamada teoría del apego que fue desarrollada por el psicólogo John Bowlby y ampliada después por Mary Ainsworth. Dentro de este marco, los expertos hablan de algo conocido como apego evitativo que habla no de una forma de ser, sino de una manera de adaptarse.  Según explican estos investigadores, algunas personas aprenden desde pequeñas a no mostrar demasiado lo que sienten. No porque no lo tengan, sino porque en su entorno no siempre encontraron una respuesta positiva cuando lo hacían. Pedir ayuda, expresar miedo o mostrarse vulnerables no siempre funcionaba.

Algo que se desarrolla desde la infancia

Con el tiempo, eso va dejando huella. Ya de adultas, pueden ser personas amables, educadas y cercanas en el trato, pero que mantienen cierta distancia emocional. Es decir que siempre están ahí, cumplen, ayudan… pero no terminan de abrir esa parte más personal. No es entonces una falta de capacidad, sino una forma de protegerse que han aprendido casi sin darse cuenta y tampoco parece que tengan las herramientas o la capacidad emocional para cambiar su manera de ser, que por otro lado, no da la sensación de que les moleste o les plantee demasiados inconvenientes. Habrá casos en los que la persona notará que se aísla y le duela, pero según estos psicólogos la mayoría de personas con este apego evitativo viven su vida sin más problema.

Hacer amigos implica involucrarse emocionalmente

Otra psicóloga, Chloe Carmichael, también ha analizado a este tipo de personas, llegando a una conclusión similar, y dejando claro que la amistad va más allá de ser amable y rodearse de gente. Esta experta explica la auténtica amistad implica que haya un compromiso emocional frente a la otra persona, es decir, involucrarse en su vida, lo que nos lleva a tener que mostrar algo que pocas veces se menciona: la vulnerabilidad. De este modo, la experta aclara que muchas personas que son excesivamente amables a la vez, no suelen exponerse demasiado y mucho menos, mostrarse vulnerables por lo que al final es imposible que tengan amistad con quienes se relacionan.

Y si volvemos a ese apego evitativo tendremos una respuesta más que evidente a lo que significa ser amable pero no tener amigos. Al final, parece que todo tiene que ver con las emociones, los sentimientos y el hecho de que no hayan sido validados durante la infancia. Esto puede llevarnos a ser personas completamente amables pero incapaces a acabar estableciendo vínculos con personas, que quien sabe si de otro modo, podrían llegar a ser grandes amigos.