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Más allá del blanco: la ciencia elige qué colores deben vestir los mayores de 60 años durante las olas de calor en verano

  • Manuel Morera
  • Periodista y fundador del pódcast V9, el programa de F1 más escuchado de España. Universidad de Valencia y Radio 3. Anteriormente en ElDesmarque, Levante TV y Las Provincias.

Elegir una prenda de vestir adecuada para el verano es fundamental. No obstante, otro detalle que no se suele tener en cuenta es el color de la ropa que elegimos. Esto es más importante todavía  a partir de cierta edad.

Y es que ya sabemos que vestir de blanco es más efectivo que hacerlo de negro, pero eso no significa que no podamos combinar la ropa a nuestro gusto. Hay otros tonos claros igual de válidos.

La razón científica es que los colores claros reflejan mejor la radiación solar. Por ello, también puedes utilizar amarillos claro, el crema, el gris suave o casi cualquier tono pastel. En el otro extremo están el negro, el azul marino y el verde oliva.

Los colores que deben vestir los mayores de 60 años durante una ola de calor

La prenda de vestir en verano es esencial para combatir el calor, pero no sólo por el tejido, sino también por el color. En días de 35 ºC, una camiseta oscura expuesta al sol puede calentarse mucho más rápido que una prenda clara del mismo estilo.

De hecho, un estudio publicado en International Journal of Biometeorology bajo el título Clothing color effect as a target of the smallest scale climate change adaptation analizó polos del mismo material y diseño, pero de distintos colores, colocados al aire libre en días soleados de verano.

Por increíble que parezca, la diferencia máxima entre prendas blancas y colores como el negro o el verde oscuro superó los 15 ºC en condiciones de calma y cielo despejado. La diferencia se hizo mayor cuando la radiación solar era intensa.

Eso explica por qué el blanco sigue siendo el color más seguro, pero no el único. Lo importante es escoger prendas con alta reflectancia. Es decir, capaces de devolver buena parte de la luz visible y también de la radiación infrarroja cercana.

Más allá del blanco: el amarillo y los tonos pastel son los mejores para el verano

El blanco es la opción más evidente porque refleja gran parte de la radiación solar. Para una persona mayor, funciona especialmente bien en camisetas, camisas, polos, pantalones ligeros, sombreros y gorras.

Pero hay otras alternativas efectivas para que no vayas siempre del mismo color; por ejemplo, el amarillo claro. Mantiene una alta capacidad de reflexión, resulta más visible en la calle y evita depender siempre del blanco, que muchas personas rechazan por comodidad, manchas o costumbre.

Con los tonos pastel ocurre algo parecido. Por ejemplo, puedes usar el crema, el gris claro, el azul muy pálido, el rosa suave o un lila claro si la prenda es fina, transpirable y no se pega al cuerpo.

Eso sí, no todos los colores claros funcionan igual si el tejido es grueso, sintético o muy ajustado. Una camisa amplia y ligera suele ser más cómoda que una camiseta ceñida, incluso aunque ambas sean claras.

Qué colores jamás debes usar si quieres combatir el calor en verano

El negro es el color que más se asocia a la absorción de calor, y con razón. Bajo sol directo, una prenda negra puede calentarse mucho más que una blanca y aumentar la sensación térmica sobre el cuerpo.

También conviene tener cuidado con el azul marino, el verde oliva, el verde oscuro y otros tonos intensos. Aunque no parezcan tan extremos como el negro, pueden absorber mucha energía solar y elevar rápido la temperatura superficial de la ropa.

Esto es más relevante en personas mayores porque el cuerpo puede responder peor al exceso de calor. Si además hay poca sombra, calles recalentadas o trayectos largos, la ropa deja de ser un detalle menor.