Marruecos es el nuevo Turquía: el peligro de los retoques dentales baratos
La tendencia, que mezcla estética dental y ocio turístico, incluye paquetes que ofrecen vuelos, alojamiento, actividades culturales y tratamientos estéticos
El Consejo General de Dentistas ha lanzado este martes una seria advertencia sobre la moda creciente del turismo dental en Marruecos, impulsada principalmente por redes sociales como TikTok, donde proliferan vídeos de jóvenes mostrando sus nuevas sonrisas tras hacerse carillas de composite mientras disfrutan de unas vacaciones todo incluido en Marrakech.
La tendencia, que mezcla estética dental y ocio turístico, incluye paquetes que ofrecen vuelos, alojamiento, actividades culturales y tratamientos estéticos como carillas, por precios que oscilan entre los 1.250 euros por persona y los 2.000 para dos. La fórmula parece irresistible. Pero los expertos avisan: también es peligrosa.
«La obsesión por tener unos dientes blancos y perfectos como los que se ven en televisión y en redes sociales está llevando a la gente a cometer imprudencias que pueden tener consecuencias irreversibles», ha afirmado el presidente del Consejo, el doctor Óscar Castro Reino.
Diagnósticos exprés y riesgos duraderos
Los dentistas advierten que estos tratamientos se realizan muchas veces en cuestión de horas, sin un diagnóstico completo ni una planificación adaptada al caso del paciente.
«No se puede mezclar ocio con salud», ha insistido Castro. «Todo tratamiento odontológico debe realizarse con garantías, en un centro sanitario adecuado y por un profesional colegiado. Eso no siempre ocurre en este tipo de viajes».
Los vídeos en TikTok —que acumulan miles de reproducciones— muestran experiencias aparentemente exitosas, pero ocultan los riesgos reales: sensibilidad dental, problemas en las encías, resultados antiestéticos e incluso pérdida de dientes. Además, si algo sale mal, no hay garantías ni canales claros de reclamación.
Promoción viral, regulación ausente
Los anuncios suelen presentarse con reclamos llamativos:
«Transforma tu sonrisa con carillas de resina de composite en Marrakech por sólo 1.250 euros por persona».
Estos mensajes se acompañan de testimonios en redes donde pacientes relatan lo fácil, barato y rápido que ha sido todo el proceso. Pero el Consejo recuerda que las clínicas extranjeras no están sujetas a la estricta regulación sanitaria española. Aquí, las inspecciones periódicas y la colegiación obligatoria proporcionan garantías de calidad asistencial.
En contraste, en estos destinos turísticos no siempre se puede comprobar quién realiza el tratamiento, si está habilitado legalmente, ni qué tipo de materiales utiliza.
Una moda que puede acabar mal
El doctor Castro ha sido contundente: «Viajar a otro país para someterse a un proceso sanitario no es una aventura, es una temeridad».
Desde el Consejo se recomienda máxima precaución y recordar que la salud bucodental es una cuestión médica, no estética. En caso de complicación, un paciente tratado en España puede volver a su dentista. Pero con una intervención realizada en otro país, ¿quién responderá si algo falla? La sonrisa puede ser una carta de presentación, sí. Pero una sonrisa barata puede salir muy cara.
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