OkSalud
Salud digital

Los expertos avisan: aumenta la automedicación impulsada por influencers sin aval científico

Las redes sociales tienen dos caras: facilitan el acceso a información saludable, pero también difunden recomendaciones que pueden dañar la salud

Las redes sociales han transformado la forma de comunicarnos y de tomar decisiones, también en materia de salud. Desde consejos sobre alimentación o ejercicio hasta rutinas de descanso o estética, millones de recomendaciones circulan cada día a golpe de clic. Sin embargo, como advierten los expertos, la ausencia de filtros y control convierte este entorno en un espacio donde conviven información útil y mensajes potencialmente peligrosos.

El pasado año, casi 3,5 millones de españoles utilizaron redes sociales, lo que supone el 83% de la población entre 12 y 74 años. Según el ‘Estudio de Redes Sociales 2025 de IAB Spain’, los influencers ganan terreno en credibilidad: un 40% de los usuarios considera fiables a quienes siguen, siete puntos más que en 2024. Al mismo tiempo, también aumenta la percepción de que sus contenidos son puramente publicitarios, alcanzando el 41%.

Jóvenes, los más vulnerables

Precisamente, la Sociedad Española de Psiquiatría y Salud Mental (SEPSM) también ha puesto el foco en los adolescentes. «Las redes pueden ayudar a explorar intereses y conectar con iguales, pero además fomentan la comparación constante, la idealización del cuerpo y el miedo a quedarse fuera», advierten. Este impacto es especialmente relevante en jóvenes con problemas de ánimo o disregulación emocional, y puede favorecer la aparición de Trastornos de la Conducta Alimentaria (TCA), sobre todo cuando proliferan mensajes vinculados al ideal corporal.

En declaraciones a OKSALUD, el doctor Juan Manuel Guardia Baena, miembro del Área de Nutrición de la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición (SEEN), habla de «las dos caras» de las redes sociales. Por un lado, han facilitado el acceso a recetas saludables, información sobre ejercicio y mensajes motivadores. Por otro lado, la falta de filtros permite difundir recomendaciones sin base científica, dietas extremas o retos virales peligrosos que pueden dañar la salud.

El problema no se limita a la nutrición o al deporte. En redes sociales también se promocionan productos patrocinados que no siempre son adecuados para todos los usuarios. El doctor Pablo Panero, coordinador del Grupo de Trabajo de Gestión del Medicamento, Inercia Clínica y Seguridad del Paciente de SEMERGEN, alerta en una conversación con OKSALUD del riesgo de automedicación. «Fundamentalmente a través de influencers que transmiten información incierta o no basada en evidencia, ya sea por experiencia personal o por acuerdos económicos con laboratorios», explica. En este contexto proliferan ‘productos mágicos’ que se presentan como naturales e inocuos, sin respaldo científico en términos de seguridad o eficacia.

Contrastar información

Un ejemplo reciente fue la práctica viral de dormir con la boca sellada para forzar la respiración nasal durante el sueño. La Sociedad Española de Otorrinolaringología y Cirugía de Cabeza y Cuello (SEORL-CCC) tuvo que emitir un comunicado explicando que esta técnica «no es segura para todo el mundo» y que no debe realizarse sin evaluación profesional previa. Entre los posibles riesgos se encuentran ansiedad, alteraciones del descanso e incluso complicaciones respiratorias.

Los expertos insisten en la necesidad de contrastar la información con fuentes fiables, como organismos oficiales, profesionales sanitarios cualificados y sociedades científicas. Además, consideran necesario reforzar las políticas de control sobre el contenido sanitario que circula en redes sociales, ante los riesgos que puede suponer para la seguridad del paciente.

A ello se suma otro factor preocupante: la fácil adquisición de medicamentos a través de internet, que puede contribuir a aumentar la automedicación sin supervisión médica.