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Las enfermeras «devastadas» llevan a Trabajo su situación en Ceuta: sin refuerzos, jornadas extra y órdenes por WhatsApp

La cuestión de la desconexión laboral adquiere especial relevancia cuando las órdenes se transmiten mediante teléfonos móviles

Algunas enfermeras estarían siendo requeridas para trabajar por la tarde después de haber realizado su jornada ordinaria de mañana

La crisis migratoria que mantiene bajo una presión extraordinaria al sistema sanitario de Ceuta está abriendo ahora un nuevo frente: el laboral. El Sindicato de Enfermería SATSE ha acudido a la Inspección de Trabajo para denunciar la situación que, según sostiene, está soportando la plantilla de enfermería de la ciudad, sometida a una creciente presión asistencial sin que se hayan incorporado los refuerzos necesarios.

La organización sindical sostiene que el problema ya no se limita a la saturación de los centros sanitarios. Según su denuncia, profesionales de Enfermería están recibiendo instrucciones para prolongar su jornada habitual y cubrir servicios adicionales, en algunos casos mediante comunicaciones por WhatsApp y sin respaldo escrito. También señala que algunas trabajadoras son desplazadas a centros distintos de los habituales para hacer frente a las necesidades asistenciales.

La denuncia se produce después de semanas en las que SATSE ha advertido reiteradamente del deterioro de las condiciones de trabajo de los profesionales sanitarios de Ceuta. El sindicato ya había reclamado públicamente más personal y una planificación adecuada de los descansos después de que la plantilla afrontara durante semanas una situación que calificó de extrema.

Uno de los puntos que SATSE considera especialmente preocupantes es la organización de jornadas extraordinarias. Según la información difundida este miércoles, algunas enfermeras estarían siendo requeridas para trabajar por la tarde, entre las 17:00 y las 21:00 horas, después de haber realizado previamente su jornada ordinaria de mañana. El sindicato sostiene que estas prolongaciones se están utilizando como alternativa a la contratación de nuevos profesionales.

A ello se suma, según la denuncia sindical, la utilización de WhatsApp como vía para trasladar instrucciones laborales. SATSE asegura que las profesionales están recibiendo mensajes y órdenes verbales para cubrir horarios adicionales y desplazarse a otros centros. La organización considera especialmente relevante que estas instrucciones no estén siempre acompañadas de una comunicación formal por escrito.

El conflicto laboral se produce sobre un problema estructural que SATSE lleva meses denunciando. El sindicato sostiene que las bolsas de contratación están prácticamente agotadas y que Ceuta tiene dificultades para incorporar y retener profesionales. En julio, SATSE ya describió la situación como un «colapso del personal sanitario» y atribuyó parte del problema a la precariedad contractual y a la fuga de profesionales.

Las enfermeras se van a la Península

Según aquella denuncia, profesionales nacidos y formados en Ceuta terminan marchándose a la Península o a otros países porque la Administración continúa recurriendo a contratos de muy corta duración. SATSE ponía como ejemplo contratos por necesidades de servicio de un solo día frente a ofertas de mayor duración existentes en otros territorios.

La situación tampoco es nueva en el ámbito de la atención a la población migrante. En febrero, SATSE ya alertó de que una sola enfermera estaba atendiendo aproximadamente a 1.000 residentes en el Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI), al tiempo que denunciaba la falta de recursos y la ausencia de un refuerzo sanitario previsto en la contratación del centro.

El sindicato sostiene ahora que el incremento de las necesidades asistenciales está recayendo sobre una plantilla que ya arrastraba problemas de falta de efectivos, temporalidad y sobrecarga. En mayo, SATSE denunció que la escasez de profesionales provocaba contratos que quedaban sin cubrir y reclamó al INGESA un incremento de las plantillas de enfermería, fisioterapia y matronas.

Atención Primaria

La organización considera que mantener abiertos todos los centros de Atención Primaria sin aumentar los efectivos está trasladando el coste de la crisis a los trabajadores. En su pronunciamiento de julio reclamó que, ante situaciones de afluencia masiva, parte de la asistencia pudiera centralizarse en el hospital y utilizarse de manera más eficiente la zona habilitada para este tipo de contingencias, acompañando cualquier medida de una dotación suficiente de profesionales.

El problema afecta también a la capacidad del sistema para garantizar descansos. SATSE ya había advertido en marzo de que el 92,59% de los profesionales consultados identificaba la falta de personal como el principal obstáculo para conciliar la vida laboral y familiar y reclamaba que las bajas, vacaciones y jubilaciones fueran sustituidas al cien por cien.

La presión laboral se suma así a la presión asistencial. El sindicato describe una plantilla exhausta que debe responder simultáneamente al funcionamiento ordinario de los centros sanitarios y al incremento extraordinario de la demanda provocado por la situación migratoria.

La denuncia ante la Inspección de Trabajo supone un cambio de escenario. Hasta ahora, buena parte de las reclamaciones de SATSE habían estado dirigidas a exigir al INGESA más profesionales, mejores contratos y una reorganización de los recursos. Ahora el sindicato pide además que el organismo inspector examine las condiciones en las que se están organizando las jornadas y las instrucciones que reciben los trabajadores.

La cuestión de la desconexión laboral adquiere especial relevancia cuando las órdenes se transmiten mediante teléfonos móviles. El uso de WhatsApp para comunicar cambios de jornada o necesidades de servicio no es un fenómeno exclusivo de Ceuta: el sindicato ya ha denunciado en otros territorios problemas relacionados con comunicaciones laborales fuera de los cauces ordinarios y con la dificultad de los profesionales para desconectar de su trabajo.