OkSalud
Telemedicina

Dispositivos tecnológicos proporcionan al neurólogo información sobre el estado del paciente con Párknson

Cinturones de monitorización del movimiento, smartwatch e incluso las cámaras de los móviles pueden ayudar a los especialistas a cuantificar los síntomas motores del párkinson.

El retraso en la identificación del estado del paciente puede tener consecuencias negativas en su día a día y empeorar su calidad de vida.

Los dispositivos wearables, tecnología que se puede llevar puesta, facilitan al neurólogo información sobre el estado de los pacientes con enfermedad de Parkinson. Así lo afirman los moderadores de la jornada formativa «Desafío Párkinson», una sesión virtual dirigida a neurólogos y organizada por AbbVie. En palabras del doctor Juan Carlos Gómez-Esteban, coordinador del grupo de enfermedades neurodegenerativas del Instituto de Investigación Biocruces en Vizcaya, «los wearables son un importante avance que puede ser útil para el análisis clínico del paciente con párkinson, ya que nos permiten identificar problemas concretos que afectan mucho a su calidad de vida, como el freezing o congelación de la marcha, o las caídas».

Así, dispositivos como cinturones de monitorización del movimiento y smartwatch pueden ayudar a los profesionales sanitarios a cuantificar los síntomas motores del párkinson, como el tiempo con discinesias o movimientos involuntarios. Estas conclusiones se ven reforzadas por una revisión de estudios publicada recientemente que analiza los wearables orientados a la enfermedad de Parkinson y afirma que contribuyen a acelerar el diagnóstico del paciente y mejorar su calidad de vida. A su vez, remarca que la tecnología actual busca sobre todo conocer el estado de la
marcha a través de parámetros como la longitud del paso, la longitud de la zancada o la presión plantar. Además, como indica el doctor, las cámaras de los móviles también pueden servir para mostrar a los profesionales sanitarios situaciones de bloqueo o discinesias de los pacientes.

La importancia de estos dispositivos radica en que el retraso en la identificación de los síntomas del paciente y su gravedad puede afectar a su día a día. Como indica la doctora Irene Martínez-Torres, coordinadora de la unidad de trastornos del movimiento y neurocirugía funcional del Hospital La Fe de Valencia, «un control subóptimo de la enfermedad de Parkinson tiene unas repercusiones negativas a nivel personal, familiar y laboral, ya que puede conducir a un empeoramiento de los síntomas motores y no motores».

La entrevista clínica y el diario del paciente como herramientas de diagnóstico Junto con los wearables, los neurólogos disponen de dos herramientas diagnósticas clave para la reevaluación de los pacientes: la entrevista clínica y el diario del paciente. Por un lado, la entrevista clínica permite entender el impacto de los síntomas en la vida del paciente. Como argumenta la doctora Martínez-Torres, «la entrevista clínica se debe realizar al paciente y a su cuidador principal. El cuidador aporta una información complementaria importantísima. Nos ayuda a entender mejor cómo vive el paciente y su necesidad de contar con otra persona».

Por otro lado, el diario del paciente, un formulario destinado a recoger las fluctuaciones en los síntomas de la persona afectada, proporciona al especialista una visión más detallada del estado del paciente. «Se trata de una herramienta útil que se debe complementar con otras más objetivas, como imágenes o videos de la persona en su día a día» defiende el doctor Gómez-Esteban. En este sentido, la Federación Española de Parkinson (FEP) cuenta con un diario del paciente a disposición de todos los afectados en el que incluye orientaciones para preparar la consulta de Neurología. A estos recursos se suman los indicadores de calidad de vida, escalas específicas empleadas por los profesionales sanitarios para valorar el impacto de la enfermedad de Parkinson.

Reforzar la telemedicina

La Covid19 ha obligado a los especialistas a adaptar sus consultas de seguimiento y evaluación a esta nueva situación y ha supuesto un impulso para la telemedicina en Neurología. A pesar de ello, como explica la doctora Martínez-Torres, «realmente, durante los meses más duros de pandemia, la mayoría de atenciones han sido telefónicas. Este tipo de asistencia es adecuada para el seguimiento puntual de algunos pacientes, pero es insuficiente para la valoración de una persona en estado avanzado y sus síntomas». Por ello, recalca, es importante continuar mejorando los servicios de telemedicina y retomar por completo la asistencia presencial en los hospitales, espacios donde se toman las medidas de seguridad y prevención necesarias para evitar el contagio.

A este respecto, el doctor Gómez-Esteban añade que «desde mayo de 2020 estamos realizando esfuerzos por valorar a todos los pacientes de manera presencial, ya que hemos detectado que el confinamiento ha supuesto un empeoramiento de su estado se salud. Sobre todo, en aspectos físicos, debido al retraso en los programas de rehabilitación y la disminución de la actividad física». Concretamente, según datos del estudio Covid & Párkinson, un 66% de pacientes experimentó un empeoramiento de sus síntomas motores y no motores durante los meses de confinamiento.