Cómo elegir el colchón ideal
Pasamos un tercio de nuestra vida tumbados en la cama, por lo que el colchón que tengamos resulta esencial para garantizarnos un correcto descanso. La creencia general es que cuanto más duro y caro es más calidad nos proporcionará, pero eso no es del todo cierto, ya que también dependerá de las características físicas de cada uno. En este artículo te explicamos cómo elegir el colchón ideal.
El decano del Colegio de Fisioterapeutas de Cataluña, Manel Domingo, explica en Europa Press que la decisión de adquirir un colchón u otro dependerá de ciertos aspectos como pueden ser la postura al dormir, el peso y altura de la persona y la elección de una almohada adecuada. En su opinión, cuanto «mayor sea nuestro peso mayor debe ser también la dureza del colchón». Mientras que las personas con menos kilos pueden optar por otro modelo más flexible y ligero. Un colchón demasiado blando acabaría alterando las curvas de la espalda.
En el caso de que la persona duerma de lado, hay que procurar decantarse por un colchón algo más blando para que el hombro se pueda hundir sin complicaciones y se acomode. Si por contra pasamos más horas boca arriba que boca abajo, la mejor opción es un colchón duro.
En el mercado hay distintos tipos de colchón, como pueden ser de látex, muelles, componentes viscoelásticos o espuma. No existe un modelo mejor que otro, ya que al final la compra dependerá de los gustos y necesidades de cada persona, aunque siempre puede haber algún colchón que se adapte mejor que otro en función de las patologías que se sufran.
Manel Domingo asegura que un precio alto no implica un mayor confort para las personas. Los más caros son los colchones viscoelásticos, que pueden resultar una gran inversión para ciertas personas, pero sin embargo a otras les puede molestar mucho «las marcas que permanecen en el colchón». A la hora de adquirirlo hay que dedicarle algo más de cinco minutos.
Una vez sustituido el viejo por uno nuevo el cuerpo puede llegar a tardar hasta un mes en adaptarse a la consistencia, además de sufrir ciertas molestias que acabarán pasando con el tiempo. El portavoz de los fisioterapeutas catalanes asegura que un mal colchón puede provocar «dolor cervical o lumbar, además de incrementar los ronquidos», que podrían eliminarse por completo si se escogen una almohada y un colchón adecuados.
Parejas y mayores
Puede que existan diferencias entre los dos miembros de una misma pareja. Uno puede ser más pesado que otro. En ese caso hay la posibilidad de comprar un colchón dividido en dos, que tenga unas características particulares en función de la altura, peso o la existencia de alguna dolencia.
También hay hacer mención de los mayores que pasan mucho tiempo en la cama por motivos de salud. Para que no se produzcan tantas llagas se aconseja colocar un colchón más duro, ya que los blandos impiden con más facilidad los movimientos a lo largo de la noche. Además, los que presentan dolor lumbar agradecerán tener una cama más alta.
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