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Un estudio revela los alimentos asociados a la depresión

La prestigiosa Universidad de Harvard se encuentra detrás de tan importante hallazgo

La alimentación siempre ha disfrutado de un vínculo especial con la salud y el buen funcionamiento del cuerpo humano. Cuando queremos lucir una figura esbelta, recurrimos a una dieta rica en ingredientes equilibrados y saludables. Una herramienta de lo más eficaz que nos acerca un poco más a nuestro objetivo. Sin embargo, un estudio reciente ha confirmado la relación que la comida también mantiene con el estado de ánimo y la salud mental.

Como la comida aumenta el riesgo de depresión

Los hidratos de carbono aumentan un 40% el riesgo de depresión.

Un grupo de investigadores de la prestigiosa Universidad de Harvard ha determinado los alimentos que pueden aumentar el riesgo de sufrir depresión, una enfermedad o trastorno mental que se caracteriza por una profunda tristeza, baja autoestima o pérdida de interés por todo aquello que rodea al paciente. Un estado que en 2017 afectó a más de dos millones de personas en España y cuya prevalencia no hace más que aumentar.

Con el objetivo de controlar dicha expansión y educar a la sociedad en materia de nutrición psiquiátrica, los responsables del proyecto han analizado los mejores y peores patrones alimenticios y su conexión con este preocupante diagnóstico.

Alimentos que debemos evitar

Elimina de tu dieta los azúcares añadidos y productos procesados.

Al igual que cualquier otro método recomendado, los productos procesados o los azúcares añadidos son dos de los ingredientes que debemos evitar a toda costa. Al igual que los hidratos de carbono. Numerosos estudios en la materia han determinado que aquellos que los consumen aumentan un 40% sus probabilidades de padecer depresión. Sobre todo en el caso de las mujeres, mucho más propensas que los hombres.

Las patatas fritas son otro de los ingredientes que alerta a los expertos.

Las dietas que incluyen una cantidad copiosa de carne roja o procesada, como por ejemplo los embutidos, también agravan dicho trastorno. Un efecto similar al de las salsas o productos lácteos con mucha grasa, los cereales refinados, la mantequilla o las patatas fritas.

En cambio, los expertos recomiendan como instrumento de prevención un régimen rico en frutas y verduras, aceite de oliva, cereales integrales y antioxidantes. Reduciendo a la vez el consumo de alimentos de origen animal.