6 consejos para dejar de morderse las uñas
La costumbre de morderse las uñas, recibe el nombre de onicofagia, y suele iniciarse durante la edad infantil y se alarga a lo largo de toda la vida. Aunque no lo creas, los efectos secundarios van más allá de lo puramente estético, pudiendo originar importantes lesiones en el nacimiento de la uña. Por eso hoy te daremos 6 consejos para dejar de morderse las uñas.
En la web de la Asociación Americana de Dermatología, la profesional de este ámbito, Margaret E. Parsons, sostiene que este hábito puede llegar a resultar un tanto peligro, ya que «además de dañar la piel que rodea las uñas», también puede resultar afectado el tejido donde se origina el crecimiento, dando como resultado unas «uñas con un aspecto anómalo». Pero los daños van más allá de las propias uñas, ya que existe un importante riesgo de acabar infectado por las bacterias y virus que pasan de las uñas a la boca o cara y de la boca a los dedos.
El hábito de comerse las uñas es más bien un problema psicológico que físico. Para aquellos que tengan un especial interés en abandonarlo, se recomienda seguir estos seis consejos que nos dan.
- Mantener las uñas cortas: habrá menos tentaciones y posiblemente te las muerdas menos, sobre todo porque no hay donde morder.
- Echar un esmalte con sabor amargo: se pueden comprar sin necesidad de receta médica y son totalmente seguros. Más de uno ha conseguido dejar este hábito después de aplicar el esmalte.
- Deberías hacerte la manicura con más frecuencia: merece la pena gastar algo de dinero para tener las uñas en buen estado y que una profesional te las arregle. Seguro que una vez que luzcan un buen aspecto ya no tendrás tantas ganas de comértelas. Si además pasas mucho tiempo en casa y es ahí donde sueles morderte las uñas, tienes la posibilidad de cubrirlas con un poco de celo, unas tiritas, pegatinas o unos guantes.
- Emplear métodos sustitutivos: cuanto tengas la necesidad de morderte las uñas, deberías probar con una pelota antiestrés o con cualquier otro elemento que permita mantener a tus manos ocupadas. Lo importante es que no estén quietas, ya que de esa manera resultaría más fácil meterlas en la boca.
- Identificar los motivos por lo que te comes las uñas: puede ser el aburrimiento, la ansiedad, el estrés, la presencia de padrastros en los dedos o cualquier asunto emocional. Una vez que sepas los motivos hay que hacer todo lo posible para evitar este tipo de situaciones y poner en práctica un plan que nos permita acabar con el hábito.
- Dejarlo de manera gradual: algunos especialistas aseguran que el mejor método para dejar de morderse las uñas es a través de un sistema progresivo, en donde en primer lugar intentaremos dejar de comernos por ejemplo la uña del dedo gordo. Cuando ya lo consigamos nos pondremos a continuación con el pequeño, el índice o todos los dedos. Al cabo de unas semanas nuestro objetivo será no llevarnos la mano a la boca para comer las uñas.
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