OkSalud

4 consejos para que los corredores eviten el estancamiento

El entrenamiento resulta esencial para que los deportistas mejoren su rendimiento. Cuando comenzamos una actividad por primera vez notaremos como los cambios no se hacen esperar y ganaremos poco a poco en intensidad. El problema es cuando ya llevamos un tiempo ejercitándonos y no conseguimos apreciar esos resultados. Hoy te daremos 4 consejos para que los corredores eviten el estancamiento, que resulta muy habitual en la mayoría de atletas.

1. Incluir ejercicios de fuerza

El gimnasio parece un lugar prohibido para los corredores, pero no debería serlo. Muchos piensan que para entrenar una actividad aeróbica no hace falta incluir una sesión de pesas en nuestra rutina, pero también es conveniente ejercitar el desarrollo muscular, sobre todo del tren inferior.

En el gimnasio deberías contar con la orientación de un monitor o de un preparador físico que se ocupase de orientarte con los aparatos que hay y con los ejercicios. Es importante acertar con los aparatos y con las cargas para no sufrir lesiones.

2. Trabajar la técnica

Aunque para muchos pase desapercibida, la técnica también es importante para mejorar. Ten en cuenta que aspectos como el apoyo del pie en el suelo, la postura a la hora de correr o el levantamiento de las rodillas resulta esencial para mejorar nuestro estilo.

Si conseguimos correr de una manera adecuada nos evitaremos además acabar con molestias por malas posturas. Aunque parezca una tontería, a los atletas también les interesa trabajar los abdominales y lumbares.

3. Entrenar con distinta intensidad

Cuando nos ejercitamos siempre por los mismos lugares y con los mismos ritmos al final acabaremos cansándonos de todo. El aburrimiento se apoderará de nosotros. En el running hay distintas formas de trabajar y una de ellas incluyendo intervalos de alta intensidad. Nosotros te aconsejamos que de vez en cuando incluyas en tu rutina las series, los cambios de ritmo o cuestas.

Será una propuesta diferente para que no caigas en la monotonía. Si un día te encuentras con fuerzas también puedes hacer una tirada más larga de lo habitual, llegando hasta los 15 kilómetros, por ejemplo. Otros expertos en la materia también aconsejan alternar el running con otros deportes, ya que de esa forma también conseguiremos mejorar la condición física. Los que dispongan de poco tiempo pueden adquirir para casa una cinta de correr.

4. Descanso y alimentación

Después de cualquier esfuerzo es preciso que el cuerpo descanse para que se recupere totalmente para la siguiente sesión. Los músculos y la cabeza también lo agradecerán. Puede que en muchas ocasiones el sobreentrenamiento sea una de las causas de este estancamiento.

También vigilaremos la alimentación. Intentaremos que nuestro cuerpo tenga la suficiente energía para soportar el esfuerzo. Los hidratos de carbono resultan esenciales para cualquier corredor, entre ellos las pastas y arroces. Es preferible comer los carbohidratos antes de cualquier sesión o el día anterior con el objetivo de que el estómago los asimile bien y no tengamos problemas a la hora de correr.

Recuerda que cuando practicamos deporte lo hacemos con intención de divertirnos, por eso no hay que obsesionarse a todas horas con el rendimiento. Tarde o temprano acabaremos mejorando con estos pasos.