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Gazpacho de melón: receta, ingredientes y trucos de la receta de gazpacho más refrescante y original del verano

  • Alejo Lucarás
  • Licenciado en Comunicación Social por la Universidad Nacional de Córdoba. Redactor SEO especializado en actualidad, ciencia aplicada, tecnología y fenómenos sociales, con un enfoque divulgativo y orientado a explicar al lector cómo los grandes temas de hoy impactan en su vida cotidiana.

Que el gazpacho de tomate es el rey del verano español es algo indiscutible. No obstante, de a poco fue ganando interés una alternativa que cambia la hortaliza por una fruta jugosa y dulce: el gazpacho de melón. Su color, más claro y suave que el del gazpacho tradicional, ya anticipa un sabor distinto, menos ácido y con un fondo dulzón que combina de maravilla.

Prepararlo en casa no exige ninguna técnica complicada ni ingredientes difíciles de encontrar, aunque sí conviene respetar ciertas proporciones y algunos pequeños trucos para que el resultado tenga la textura y el equilibrio de sabores adecuados. A continuación, la receta completa, paso a paso.

Ingredientes para el gazpacho de melón

Estas cantidades están pensadas para cuatro raciones, aunque pueden ajustarse fácilmente al gusto de cada casa:

El jamón serrano es la guarnición más habitual, pero se puede prescindir de él sin problema para una versión vegetariana, sustituyéndolo por picatostes o por dados de pepino y pimiento crudo.

Cómo preparar el gazpacho de melón paso a paso

Tal como hemos anticipado, los pasos, que presentamos más abajo, no son para nada complicados y no llevan mucho tiempo:

  1. Corta el melón, el pepino, el pimiento y el ajo (sin el germen) en trozos irregulares y colócalos en el vaso de la batidora.
  2. Tritura todo junto hasta conseguir un puré fino y sin grumos.
  3. Incorpora el aceite de oliva, el vinagre y la sal, y vuelve a batir un par de minutos para que emulsione bien.
  4. Prueba el punto de sal y acidez, y rectifica si hace falta: el melón es dulce y a veces pide algo más de vinagre o limón.
  5. Cuela la mezcla si se prefiere una textura más ligera, y refrigera al menos dos horas antes de servir.
  6. Sirve bien frío, con las tiras de jamón serrano por encima y un chorrito de aceite de oliva.

En total, la elaboración lleva unos quince minutos, a los que hay que sumar el tiempo de enfriado en la nevera.

Trucos para que el gazpacho de melón te quede perfecto

El primer truco tiene que ver con el ajo: retirar el germen central evita que el gazpacho repita y suaviza mucho su sabor, algo importante en una receta donde el dulzor del melón ya marca la diferencia.

Conviene incluso probar la mezcla con medio diente antes de añadir el segundo, porque un exceso de ajo puede tapar el resto de sabores.

El segundo ajuste importante es el equilibrio entre dulce y ácido. Como el melón aporta bastante azúcar natural, el vinagre o el zumo de limón cumplen aquí una función clave: sin ese toque ácido, el gazpacho puede quedar empalagoso. Lo mismo ocurre con la sal, que conviene añadir poco a poco y probar antes de rectificar.

Por último, la textura se puede adaptar añadiendo agua fría poco a poco si el gazpacho queda demasiado espeso, y colando la mezcla con un colador fino si se busca un resultado más sedoso. Prepararlo con un par de horas de antelación, e incluso de un día para otro, también ayuda a que los sabores se asienten y el gazpacho salga más frío y sabroso.

Variantes y guarniciones para el gazpacho de melón

Además del jamón serrano, existen otras formas de servir esta receta veraniega que le dan un aire distinto. Una opción es sustituir parte del aceite de oliva por yogur griego natural y unas hojas de menta o hierbabuena, lo que da como resultado un gazpacho más cremoso y con un aroma fresco muy característico.

Otra alternativa, pensada para quien busca un punto todavía más original, consiste en congelar zumo de cítricos junto con trocitos de pepino y frutos rojos (frambuesas, moras o arándanos) en cubiteras.

Esos cubitos de hielo con fruta se añaden al plato justo antes de servir y, al derretirse poco a poco, van soltando un toque ácido y afrutado que refresca aún más la receta sin aguarla en exceso.