Fideuá receta abuela: la de toda la vida paso a paso
Fideuá receta de la abuela paso a paso, con sabor auténtico y fácil de preparar en casa para toda la familia.
Fideuá para cuatro personas
Fideuá de marisco
5 mejores recetas de fideuá
La fideuá siempre fue uno de esos platos que en las casa se preparaban en días especiales. Recordando a la abuela en la cocina, con la paellera sobre el fuego, moviéndose con calma, sin mirar el reloj, como si todo el tiempo del mundo estuviera a su favor. Decían las abuelas que la cocina no era cuestión de apuros, sino de cariño. Y tenían razón: la casa entera se impregnaba de ese olor a mar y sofrito que nos hacía salivar antes de sentarnos a la mesa.
Ingredientes para 4 personas
- 400 g de fideos finos (del nº 2 o 3, según el gusto)
- 250 g de calamares o sepia en trozos
- 250 g de gambas o langostinos
- 200 g de mejillones o almejas
- 1 cebolla pequeña
- 2 dientes de ajo
- 1 tomate maduro rallado
- 1 litro de caldo de pescado casero
- Aceite de oliva virgen extra
- Unas hebras de azafrán o un poco de pimentón
- Sal y pimienta
- Limón para acompañar
Paso a paso, como lo hacía la abuela
- El sofrito
En la paellera, un buen chorro de aceite y paciencia. Primero la cebolla y el ajo bien picados, dorándose poco a poco. A continuación, el tomate rallado hasta que quede espeso y oscuro, casi como una mermelada salada. “El sofrito es el alma del plato”, repetía siempre. - El mar en el fuego
Añade la sepia o los calamares y deja que suelten su jugo. Ese sabor concentrado es lo que después impregnará los fideos. Echa las gambas, dales un golpe de calor rápido y resérvalas para decorar al final. - El secreto: tostar los fideos
Aquí está el detalle que la abuela nunca perdonaba: los fideos se echan crudos al sofrito y se remueven hasta que se tuesten un poco. Ese toque dorado les da un sabor inconfundible y marca la diferencia. - El caldo, con calma
Con el caldo ya caliente en otra olla, lo vas añadiendo a la paellera. También el azafrán o el pimentón, un poco de sal y pimienta. Ahora viene lo fácil: dejar que los fideos absorban todo, sin remover demasiado. En unos 12-15 minutos ya estarán en su punto. - Los últimos detalles
Cuando falten unos minutos, coloca las gambas por encima junto con los mejillones o almejas. Al abrirse, soltarán aún más sabor. Y cuando veas que los fideos empiezan a ponerse de pie, apaga el fuego y deja reposar tapado con un paño limpio.
Servir y disfrutar
En mi casa, la fideuá nunca se servía en platos ya montados. Se ponía la paellera en el centro de la mesa, con rodajas de limón alrededor y un cuenco de alioli casero. Entonces, cada uno se servía su ración, siempre acompañado de un buen trozo de pan para rebañar la salsa.
El consejo de la abuela
“Ni demasiadas prisas ni demasiados inventos”, decía la abuela. La fideuá no necesita complicarse. Basta con un buen sofrito, un caldo casero y el mimo de cocinar despacio. Con esos tres ingredientes invisibles, el éxito estaba asegurado.
Así es como la hacía mi abuela, y así es como sigo haciéndola yo. Una receta sencilla, marinera y llena de recuerdos, que convierte cualquier comida en una fiesta alrededor de la mesa.
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