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Cardo con almendras receta aragonesa: sencillo y delicioso

Cardo con almendras receta aragonesa, sencillo y delicioso, ideal como guarnición o plato principal tradicional.

Cardos en salsa de almendras

Receta de cardo a la navarra

Cardo esparragado

  • Francisco María
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En muchas casas, el cardo siempre ha tenido un aire especial. No era una verdura cualquiera: aparecía en la mesa sobre todo en invierno y casi siempre en Navidad. Recordamos a las abuelas limpiando los tallos con paciencia, quitando esas hebras largas mientras charlaba con la familia. Y al final, después de todo ese trabajo, salía un plato humilde pero con un sabor tan rico que parecía festivo. El cardo con almendras es así: sencillo en ingredientes, pero lleno de tradición.

Ingredientes que necesitas (para 4 personas)

Cómo prepararlo paso a paso

  1. El cardo
    Si lo compras fresco, toca armarse de paciencia: hay que limpiarlo bien, quitar las hebras y las partes más duras. Se corta en trozos y se pone a cocer en agua con sal y un chorrito de limón, porque si no se oscurece. Tarda entre 40 y 50 minutos en estar tierno. Si prefieres ahorrar tiempo, un buen cardo en conserva te sacará del apuro y también queda estupendo.
  2. Las almendras
    Mientras el cardo se cuece, tuesta las almendras en una sartén sin aceite. Con cuidado, que se doran rápido. Este paso parece pequeño, pero marca toda la diferencia: el sabor del plato viene en gran parte de esas almendras tostadas.
  3. El majado
    Ahora, toca machacar en el mortero las almendras junto con los ajos. La textura no tiene que ser perfecta, incluso con algún trocito más grueso queda rústico y delicioso. Si lo haces con batidora, puedes añadir un poquito de caldo para ayudarte.
  4. La salsa
    En una cazuela pon el aceite y la harina, y remueve un par de minutos para que no sepa a crudo. Luego vas echando el caldo caliente poco a poco, sin dejar de mover, hasta tener una salsa ligera. Aquí incorporas el majado de almendras y ajo, y dejas que se cueza suave unos minutos: el olor ya empieza a ser irresistible.
  5. El toque final
    Añade el cardo cocido, remueve con cuidado y deja que todo se cocine junto un ratito, unos 10 minutos. Es entonces cuando el cardo se impregna de la salsa y el plato cobra vida.

Cómo servirlo

En casa siempre se llevaba a la mesa en una cazuela de barro. El cardo bien cubierto de salsa espesa, unas almendras que se notaban al morder y, por supuesto, pan para mojar. Porque la salsa es casi tan protagonista como la verdura.

El secreto de la abuela

Ella siempre repetía lo mismo: “El cardo pide paciencia”. Hay que cocerlo despacio y dejar que la salsa repose un poco para que gane sabor. Con esos dos detalles y mucho cariño, este plato humilde se convierte en una joya de la cocina aragonesa.

Así es el cardo con almendras de toda la vida: sencillo, con ese punto casero y reconfortante que te devuelve a las comidas familiares de invierno.