Cardo con almendras receta aragonesa: sencillo y delicioso
Cardo con almendras receta aragonesa, sencillo y delicioso, ideal como guarnición o plato principal tradicional.
Cardos en salsa de almendras
Receta de cardo a la navarra
Cardo esparragado
En muchas casas, el cardo siempre ha tenido un aire especial. No era una verdura cualquiera: aparecía en la mesa sobre todo en invierno y casi siempre en Navidad. Recordamos a las abuelas limpiando los tallos con paciencia, quitando esas hebras largas mientras charlaba con la familia. Y al final, después de todo ese trabajo, salía un plato humilde pero con un sabor tan rico que parecía festivo. El cardo con almendras es así: sencillo en ingredientes, pero lleno de tradición.
Ingredientes que necesitas (para 4 personas)
- 1 kilo de cardo fresco (o un bote grande ya cocido, para los que vamos con prisa)
- Un puñado generoso de almendras crudas, unos 80 gramos
- 2 dientes de ajo
- 2 cucharadas de harina
- 3 de aceite de oliva
- Medio litro de caldo de verduras o pollo
- Sal
- Un poco de limón (si trabajas con cardo fresco)
Cómo prepararlo paso a paso
- El cardo
Si lo compras fresco, toca armarse de paciencia: hay que limpiarlo bien, quitar las hebras y las partes más duras. Se corta en trozos y se pone a cocer en agua con sal y un chorrito de limón, porque si no se oscurece. Tarda entre 40 y 50 minutos en estar tierno. Si prefieres ahorrar tiempo, un buen cardo en conserva te sacará del apuro y también queda estupendo. - Las almendras
Mientras el cardo se cuece, tuesta las almendras en una sartén sin aceite. Con cuidado, que se doran rápido. Este paso parece pequeño, pero marca toda la diferencia: el sabor del plato viene en gran parte de esas almendras tostadas. - El majado
Ahora, toca machacar en el mortero las almendras junto con los ajos. La textura no tiene que ser perfecta, incluso con algún trocito más grueso queda rústico y delicioso. Si lo haces con batidora, puedes añadir un poquito de caldo para ayudarte. - La salsa
En una cazuela pon el aceite y la harina, y remueve un par de minutos para que no sepa a crudo. Luego vas echando el caldo caliente poco a poco, sin dejar de mover, hasta tener una salsa ligera. Aquí incorporas el majado de almendras y ajo, y dejas que se cueza suave unos minutos: el olor ya empieza a ser irresistible. - El toque final
Añade el cardo cocido, remueve con cuidado y deja que todo se cocine junto un ratito, unos 10 minutos. Es entonces cuando el cardo se impregna de la salsa y el plato cobra vida.
Cómo servirlo
En casa siempre se llevaba a la mesa en una cazuela de barro. El cardo bien cubierto de salsa espesa, unas almendras que se notaban al morder y, por supuesto, pan para mojar. Porque la salsa es casi tan protagonista como la verdura.
El secreto de la abuela
Ella siempre repetía lo mismo: “El cardo pide paciencia”. Hay que cocerlo despacio y dejar que la salsa repose un poco para que gane sabor. Con esos dos detalles y mucho cariño, este plato humilde se convierte en una joya de la cocina aragonesa.
Así es el cardo con almendras de toda la vida: sencillo, con ese punto casero y reconfortante que te devuelve a las comidas familiares de invierno.
Temas:
- Recetas de la abuela
Lo último en Recetas de cocina
-
Pestiños extremeños: receta casera auténtica y fácil
-
Almíbar sin azúcar para torrijas: receta con menos azúcar y más suave
-
Ni el tamaño ni la forma: ésta es la verdadera diferencia entre un churro y una porra
-
Jordi Cruz, chef: «La mayoría de gente no sabe hacer hamburguesas de forma segura»
-
Almíbar para torrijas con naranja: receta fresca y aromática
Últimas noticias
-
Guerra de Irán, EEUU e Israel en directo hoy, 24 de marzo | Ataques, estrecho de Ormuz, declaraciones de Trump, bolsas y última hora
-
La juez cree que la conservación de la pasarela mortal de Santander corresponde al Gobierno
-
Los científicos no dan crédito pero el oso pardo está repoblando España y ya hay más de 400 ejemplares
-
La UE cambia la norma y los hoteles van a dejar de ser como hasta ahora a partir de 2030: el cambio confirmado
-
El jefe de los letrados del Congreso trabajó para el PSOE sin pedir permiso porque sabía que era incompatible