Acelgas al ajillo en salsa de dátiles
Algunas recetas de verduras son realmente rápidas de elaborar, y muy sencillas. Es el caso de estas acelgas al ajillo en salsa de dátiles. Toma nota.
Recetas de acelgas
Acelgas a la extremeña
Acelgas gratinadas
Al preparar unas acelgas al ajillo en salsa de dátiles se elabora una receta mediterránea, con ingredientes provenientes de las costas de tres continentes. La preparación al ajillo está profundamente enraizada en la gastronomía española, y aunque el ajo es originario de Asia central, se ha cultivado en el Mediterráneo desde hace unos 7.000 años. A Europa entró por Grecia, y posteriormente fue adoptado por los romanos, quienes fueron los primeros en notar sus propiedades medicinales. A España seguramente llegó de mano de los romanos, alrededor del siglo III d.C., y desde entonces ha sido parte fundamental de la cultura culinaria de la península.
Las acelgas son plantas silvestres de Europa, pariente de la remolacha y que crecían por su cuenta en distintos rincones europeos de la costa mediterránea. Y los datos provienen de distintas palmas datileras de Asia Menor, norte de África y hasta Canarias, donde se encuentra la Phoenix canariensis, mejor conocida como támara. Todos los elementos que componen la preparación de las acelgas al ajillo en salsa de dátiles, son notablemente nutritivos y saludables, pero además aportan a cualquier comida un toque exótico, a la vez que profundamente familiar.
Ingredientes:
- 6 dátiles sin hueso
- 1 limón
- 500 gramos de acelgas
- 3 dientes de ajo
- 100 gramos de puerro
- 60 ml de aceite de oliva extra virgen (4 cucharadas)
- 500 ml agua
- Sal y pimienta
Cómo preparar acelgas al ajillo en salsa de dátiles:
- En una cacerola hervir agua, cuando alcance el punto de hervor apagar y agregar los dátiles. Dejar en remojo durante una hora.
- Rallar la corteza del limón y reservar. Exprimir el limón en el agua con los dátiles y comenzar a triturar hasta que quede una salsa suave. Poner a punto de sal y colocar en una salsera.
- Lavar las acelgas y el puerro, y luego proceder a cortar en rodajas los puerros, solo la parte blanca.
- Separar el tallo, la parte blanca, de la acelga. Cortar la parte blanca y cocinar en una cacerola con agua durante unos quince minutos, para ablandar.
- Trocear las hojas de
- Aplastar un poco los dientes de ajo y luego cortar en rodajas finas.
- Poner el aceite de oliva en una sartén y saltear los puerros, ambas partes de las acelgas (la blanca y la verde), y las rodajitas de ajo. Agregar la ralladura de limón, y sal y pimienta al gusto.
- Colocar en una fuente y servir con la salsa aparte, para que cada comensal aderece al gusto.
Prepara estas deliciosas acelgas al ajillo en salsa de dátiles para una cena ligera, o como guarnición de un plato de pescado o pollo. El toque dulce y africano de los dátiles sobre las acelgas harán de esta una comida inolvidable.
Temas:
- Recetas verduras
Lo último en Recetas de cocina
-
Los cocineros expertos coinciden: para que el tomate frito quede más rico «no agreges azúcar, mejor usa un poco de bicarbonato»
-
Es el postre español más típico en otoño pero casi nadie se atreve a hacerlos en casa: la mejor receta de huesos de santo para principiantes
-
Bizcocho de calabaza de la abuela: receta casera
-
Loli Domínguez, cocinera: «El pescado frito no lleva pan rallado ni huevo, el truco está en echar 200 g de harina de trigo»
-
Los cocineros españoles de toda la vida coinciden: «Para que el caldo de pollo salga más sabroso, la clave está en dorar primero el pollo y las verduras en el horno»
Últimas noticias
-
Cielos nubosos y chubascos en Andalucía: Previsión AEMET para hoy con tormentas y vientos suaves
-
Cielo cubierto y chubascos en Barcelona: AEMET advierte tormentas esta tarde
-
Predicción del horóscopo para Cáncer hoy, lunes 19 de octubre de 2026
-
Rubén Zaballos, empresario inmobiliario (39 años) con más de 200 viviendas: «La mayoría de los pisos los he conseguido a través de Idealista»
-
Immanuel Kant, filósofo alemán del siglo XVIII, sobre la educación: «La educación constituye el mayor y más grave problema que puede ser planteado al hombre»