¿Qué demonios hace Sanidad financiando carrozas del Orgullo?
Que Más Madrid financiara una carroza del Orgullo LGTBI no tendría nada de extraño, pero que lo haga el Ministerio de Sanidad de Mónica García es un escándalo. Su departamento pondrá 24.200 euros para participar en la manifestación del 4 de julio en Madrid, un 50% más que el año pasado. La pregunta es obvia: ¿Qué hace el Ministerio de Sanidad financiando carrozas del Orgullo? O dicho de otro modo: ¿Qué razones objetivas llevan al ministerio de García a contratar un trailer carrozado tipo europeo, con un conductor profesional con experiencia acreditada en conducción de vehículos de gran tonelaje en eventos, así como un servicio de DJ durante el desarrollo completo de la manifestación?
Y es que mientras Sanidad se resiste a finaciar fármacos nuevos contra el cáncer de riñón, en contra de la comunidad científica, el ministerio de la médico y madre ha licitado un contrato para una carroza exigiendo, además, un equipo de sonido profesional adecuado para espacios abiertos y eventos multitudinarios, incluyendo mesa de control; un sistema de iluminación decorativo y funcional; y la producción e instalación de dos lonas laterales viniladas, una para cada lateral de la carroza, en la que ha de instalarse, además, un WC portátil. Este es el tercer año que Sanidad tiene su propia carroza en el Orgullo. El año pasado, gastó 16.000 euros, por lo que ha disparado el presupuesto en un 50% más. Antes de la llegada de Mónica García a Sanidad, no se licitaba este servicio. Insistimos que lo anormal no está en que una formación política participe con una carroza en la manifestación del Orgullo, sino que quien financie la carroza sea un ministerio como el de Sanidad que argumenta falta de presupuesto para financiar nuevas terapias contra el cáncer. Eso es lo insólito y lo que merece un severo reproche. Por aquello de que a la hora de gestionar los recursos públicos lo fundamental es establecer un orden lógico de prioridades. O sea, que los enfermos de cáncer tienen que ir, sí o sí, antes que la carroza.