Catedráticos del PSOE al servicio de Begoña Gómez
Los informes de Begoña Gómez, esposa del presidente del Gobierno, con los que pretende rebatir los argumentos del juez Peinado, son de una candidez insuperable. Porque lo menos que podía pedírseles es que, al menos, tuvieran apariencia de imparcialidad. Y es que para justificar que su cargo de codirectora de una cátedra universitaria -pese a carecer de titulación- era algo normal, Begoña Gómez buscó el auxilio de Antonio Manuel López Hernández —catedrático de la Universidad de Granada, ex presidente de la Cámara de Cuentas de Andalucía a propuesta de los socialistas y ex concejal del PSOE en el Ayuntamiento de Guadix— para que elaborara un dictamen pericial con el que defender lo indefendible. El informe, fechado el 16 de abril de 2026, fue presentado ante el tribunal como prueba de descargo y se obvia lo esencial: que no hay precedentes de que alguien sin titulación universitaria dirigiera una cátedra. Ahora, Begoña Gómez ha buscado apoyo con otro informe elaborado por un ex alto cargo de Correos que pidió votar a Pedro Sánchez y «derrotar al fascismo». O sea, otro ferviente partidario de la causa sanchista que se ha prestado a redactar un documento a conveniencia de parte.
El autor del último informe es el catedrático de Derecho Administrativo de la Complutense de Madrid Julio González García, quien, entre 2018 y 2024, fue secretario general y del Consejo de Administración de Correos bajo las órdenes de Juanma Serrano, íntimo amigo del presidente del Gobierno. En el escrito defiende la figura de la asistente de Begoña Gómez, considerando que «existe y ha existido siempre». Señala, por ejemplo, que otras esposas de presidentes del Gobierno también habrían utilizado a personal en horarios de trabajo para actos privados, señalando, por ejemplo, «los preparativos de la boda de la hija» de José María Aznar. Argumentos todos ellos que revelan profundísima hondura jurídica.