Opinión

Mucho postureo anti Trump, pero le compramos a EEUU más armas que nunca

Los datos están ahí, para desmontar la gigantesca hipocresía del Gobierno de Pedro Sánchez: mucho postureo anti Trump, mucho presumir de soberanía frente a Washington, mucha puesta en escena y, a la hora de la verdad, España ha disparado la compra de «armas de guerra» provenientes de Estados Unidos (EEUU). Y en unos porcentajes más que llamativos: el incremento en 2025 es del 20.000%. Según datos del Ministerio de Economía, las compras de armas de guerra a Estados Unidos alcanzaron niveles nunca vistos.

En el cuarto trimestre del 2024, tan sólo se hicieron compras de «armas de guerra» por valor de 133.433 euros. En el primer trimestre de 2025, ya con el republicano en la Casa Blanca, estas adquisiciones se dispararon hasta rozar los 9 millones de euros, cifra que bajó a los 5 millones de euros en el segundo trimestre. Con todo, las importaciones armamentísticas de EEUU, a falta de contabilizar el último trimestre, alcanzaron los 26,5 millones de euros. Esto supone multiplicar la cantidad por cerca de 200 en relación con 2024.

O sea, que mientras Sánchez acaba de defender en la Conferencia de Seguridad de Munich que hay que reforzar el pilar europeo de la OTAN y reducir la dependencia de Estados Unidos a base de «desarrollar la industria de la defensa en Europa», España eleva su dependencia armamentística con Estados Unidos. Todo un soberbio ejercicio de cinismo. Y es que la estrategia del Gobierno es muy clara: aparentar distanciamiento con Trump y, bajo cuerda, tener contento al presidente de Estados Unidos, demostrando con hechos que seguimos siendo fieles aliados.

Sanchismo puro. De cara a la galería, Trump es malísimo, pero compramos armas como nunca a Estados Unidos. Por tanto, menos lobos. La factoría de propaganda de Moncloa puede vender que el Gobierno de España no se pliega a la Administración de EEUU, pero los datos —que es lo que cuenta— demuestran que todo es puro teatro. Por cierto, estos datos que hoy publica OKDIARIO los conocen —o deberían conocerlos— los socios a la izquierda del PSOE. Pero callan.