Opinión

Un Gobierno rendido ante la mujer del presidente

La prueba de que Begoña se sirvió del Gobierno de su esposo para impulsar sus particulares intereses está en que en marzo de 2022 mantuvo una «reunión de trabajo» con Francesc Boya, secretario general para el Reto Demográfico -cargo nombrado directamente por el Consejo de Ministros-, a fin de reunir y perfilar ideas sobre el «reto demográfico en Latinoamérica y su impacto en las empresas». En su condición de directora de la cátedra de Transformación Social Competitiva de la Complutense, la mujer del presidente participó en varias reuniones del Consejo Empresarial Alianza por Iberomérica, una plataforma empresarial de prestigio formada por 360 presidentes de las mayores empresas de América Latina, con la que Gómez mantuvo una puntual colaboración profesional.

Parece obvio que la colaboración de Gómez con CEAPI tuvo una indudable trascendencia en la proyección internacional de la esposa de Sánchez, en la medida en que se trata de un escaparate ante los principales líderes políticos, institucionales y empresariales de Iberoamérica.

Vamos a plantearlo del siguiente modo: ¿Hubiera sido posible que Begoña Gómez, sin su vinculación con el presidente del Gobierno, dirigiera una cátedra en la Complutense? No. ¿Hubiera sido posible que Begoña Gómez, sin su condición de mujer de Pedro Sánchez, participase en las reuniones del selecto Consejo Empresarial Alianza por Iberoamérica? No. ¿Hubiera sido posible que Begoña Gómez, si no fuera la esposa del jefe del Ejecutivo, mantuviera reuniones de trabajo con un alto cargo del Gobierno? Difícilmente.

En conclusión: Begoña Gómez se sirvió de forma permanente de su condición de mujer del presidente para impulsar sus actividades profesionales contando, además, con el apoyo de una asesora del Ministerio de Presidencia.

Porque es difícil creer que Begoña Gómez, de no ser mujer de Pedro Sánchez, hubiera participado como ponente en una de las ponencias del Congreso de la CEAPI en Punta Cana. Y que aprovechara el acto para promocionar el software para empresas diseñado para la Complutense y por el que ahora está imputada por apropiación indebida, al registrar a su nombre una marca que ofrecía una plataforma idéntica a la creada para la institución pública.