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El Gobierno encubre a 150.000 inmigrantes con orden de expulsión

Ya no es que se vaya a regularizar a medio millón de inmigrantes -serán bastante más, por cierto, como consecuencia del efecto llamada que provocará la medida del Gobierno-, sino que se está permitiendo que los inmigrantes ilegales con orden de expulsión sigan en nuestro país.

Es al propio Ejecutivo al que corresponde ejecutar dichas órdenes, pero los datos demuestran que no lo hace: de las 41.315 peticiones de deportación dictadas en 2025 sólo se han ejecutado 4.365. Con datos hasta de octubre de 2025. Y no seamos cándidos: no es desidia, sino una estrategia en toda regla. Los efectos de la expulsión no se producen de manera inmediata, salvo que la orden se haya realizado mediante el procedimiento de tramitación preferente.

En este caso, el decreto de salida del país tendría un efecto inmediato, pero en caso de resolverse por la vía ordinaria, las órdenes deberían cumplirse de manera voluntaria en un plazo de entre 7 y 30 días a partir del momento en que se haya notificado la resolución.

Con Pedro Sánchez, el porcentaje de ejecuciones de órdenes de expulsión no ha llegado nunca al 10%, pues entre 2022 y 2024 rozan el 8%. Lo que significa que en tres años se han dictado 173.155 órdenes de expulsión, de las que sólo se han llevado a efecto 15.450.

Y cabe recordar que, según recoge Interior en su apartado de resolución de expulsiones del país, «cuando la persona extranjera suponga una amenaza grave para el orden público, la seguridad pública, la seguridad nacional o para la salud pública», puede acordarse imponer una de prohibición de entrada de hasta diez años, en España.

O sea, que buena parte de los que deberían de ser expulsados no pueden volver a España por una elemental cuestión de seguridad nacional, y, sin embargo, ni siquiera llegan a salir de nuestro país. Es una bomba de relojería en toda regla, porque a los irregulares se les regulariza en masa y a los inmigrantes ilegales con orden de expulsión se les permite en su inmensa mayoría quedarse.