El caso de Noelia abre en canal el debate sobre los límites de la ley de eutanasia
La muerte asistida que se le aplicará el jueves por la tarde a Noelia, la joven de 25 años que ha solicitado que le practiquen la eutanasia, ha provocado un alud de posturas enfrentadas entre quienes consideran que no hay razones para un desenlace radical de carácter irreversible como el que reclama y quienes defienden su derecho a solicitar la muerte para poner fin a una vida que ella considera insoportable. Después de que el Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH) descartase paralizar la eutanasia, como ha solicitado con insistencia el padre de la joven, la conmoción social que ha provocado el caso crece a medida que se acerca el momento definitivo.
El caso de Noelia, con un trastorno psicológico que aumentó tras intentar suicidarse y quedar parapléjica tras sufrir una agresión sexual grupal, plantea un colosal debate de fondo sobre los límites que fija la ley de eutanasia.
Esto es, ¿dónde situar los umbrales legales de la muerte asistida? Y, sobre todo, ¿cómo fijarlos cuando, como es el caso, la dolencia que la joven arguye como causa para reclamar la eutanasia es básicamente psicológica o psiquiátrica? No se trata de entrar en disquisiciones éticas o religiosas, siendo todas respetables, sino de preguntarse si la ley no deja un margen excesivo por el que cualquier demandante de la muerte asistida que considere que su vida no merece ser vivida logre amparo legal.
Porque, y he aquí un aspecto fundamental del caso que nos ocupa, Noelia no recibe tratamiento psicológico o psiquiátrico, pues la ley no contempla la exigencia de protocolos obligatorios previos en salud mental. Esto es, la legislación vigente no exige ningún intento previo de tratamiento antes de autorizar la eutanasia. Y esto es un agujero mortal que urge reformar. Porque si Noelia logra su propósito y se le practica la muerte asistida, la pregunta que como sociedad deberíamos hacernos es si hicimos todo lo que estaba en nuestras manos para evitar que Noelia deseara morir.