Árboles

Uno de los árboles más increíbles de España es un roble gallego de 500 años con un tronco fuera de toda lógica

Roble, árboles, Galicia, naturaleza
Roble de Santa Margarita. Foto: Árbol y Bosque del Año
  • Ana López Vera
  • Máster en Periodismo Deportivo. Pasé por medios como Diario AS y ABC de Sevilla. También colaboré con la Real Federación de Fútbol Andaluza.

En Pontevedra, en la parroquia de Mourente, se alza un roble realmente impresionante. A lo largo de los siglos, ha presenciado episodios históricos, ha soportado fenómenos naturales extremos y ha vivido cambios sociales de gran calado.

Este ejemplar, conocido como el roble de Santa Margarita, está considerado uno de los árboles más singulares de España.

Este roble gallego de 500 años en Pontevedra sorprende por su tamaño fuera de lo común

El roble de Santa Margarita está ubicado junto a una ermita medieval de los siglos XIII y XIV. Este ejemplar de Quercus robur L. destaca por unas dimensiones poco habituales incluso dentro de su especie.

Según los registros de la Diputación de Pontevedra, alcanza una altura de 18,40 metros, pero lo más llamativo es el perímetro de su tronco, que ronda los 8,50 metros, y una copa que supera los 21 metros de diámetro.

Los expertos estiman su edad entre los 500 y los 800 años, lo que le ha valido el sobrenombre de «Matusalén de Pontevedra». Se trata, además, del último superviviente de un antiguo robledal que, según la tradición, fue escenario de rituales vinculados a los druidas.

La historia del roble de Santa Margarita: leyendas, rayos y conspiraciones

La relevancia del roble de Santa Margarita no se limita a su tamaño. Su historia está profundamente ligada a distintos momentos del pasado español. A mediados del siglo XVIII, estuvo a punto de ser talado, pero la intervención del Padre Rábago, confesor del rey Fernando VI, evitó su desaparición.

Unos cien años más tardes, este mismo enclave sirvió como punto de encuentro para conspiraciones políticas lideradas por el infante Enrique María de Borbón. Bajo su sombra se planearon intentos de derrocar al gobierno, lo que añade una dimensión histórica poco habitual en un árbol.

La naturaleza tampoco le ha dado tregua. A finales del siglo XIX, un rayo lo partió en dos, y publicaciones de la época como La Ilustración Española lo dieron por muerto. Sin embargo, el roble logró rebrotar, consolidando su fama de superviviente.

Uno de los episodios más oscuros llegó en el siglo XX, cuando su entorno fue utilizado como lugar de fusilamientos. A día de hoy, el tronco conserva marcas de impactos de bala, visibles como cicatrices que recuerdan ese pasado trágico.

Cómo este roble gallego de 500 años se ha convertido en símbolo natural y educativo en Galicia

A partir de la década de 1970, el árbol comenzó a deteriorarse debido a la urbanización de su entorno, especialmente por la presencia de asfalto que dificultaba la oxigenación de sus raíces. No obstante, la movilización ciudadana logró impulsar medidas de protección que han permitido su recuperación progresiva.

Según informa Árbol y Bosque del año, en la actualidad, el roble ha sido rebautizado como Robustus Robur y se ha convertido en eje de iniciativas educativas y medioambientales.

Entre ellas destaca el proyecto «Escrita con zume», en el que estudiantes elaboran tinta a partir de agallas del árbol y practican caligrafía tradicional. También participan en actividades como la creación de instrumentos o el uso culinario de bellotas.

Además, el proyecto «Bosque de Robustus» busca garantizar su legado mediante la plantación de nuevos ejemplares descendientes. De este modo, no solo se preserva su genética, sino también su valor simbólico.

Lo último en Naturaleza

Últimas noticias