Naturaleza
Especie invasora

Nuevo caso de mortandad piscícola: retiran miles de peces muertos en un embalse de Extremadura, y el 100% son ejemplares de especies invasoras

  • Sofía Narváez
  • Periodista multimedia graduada en la Universidad Francisco de Vitoria, con un Máster en Multiplataforma por la Universidad Loyola. Editora en Lisa News con experiencia en CNN y ABC.

Los embalses de Extremadura han vivido casos de mortandad piscícola en el pasado, pero en este la noticia tranquiliza a los técnicos: de los peces retirados en Los Molinos, en Hornachos, la inmensa mayoría era especie invasora, en concreto alburnos.

La Confederación Hidrográfica del Guadiana ha finalizado la retirada de miles de ejemplares tras las inspecciones técnicas iniciadas el 1 de septiembre. El 96% de los peces recogidos eran alburnos y el 4% restante, black-bass o perca americana, ambas especies presentes en el Catálogo Español de Especies Exóticas Invasoras del Ministerio para la Transición Ecológica.

Por qué murieron los peces en el embalse de Los Molinos

Los servicios técnicos descartaron vertidos o agentes contaminantes tras comprobar la ausencia total de alevines o ejemplares de tallas reducidas entre los cadáveres. La hipótesis principal apunta a factores ambientales estacionales, en concreto a procesos de inversión térmica y variaciones bruscas de temperatura en el agua que provocaron caídas drásticas en los niveles de oxígeno disuelto.

El embalse de Los Molinos se destina al abastecimiento de agua, por lo que la intervención se ejecutó con rapidez para proteger la calidad hídrica. Los trabajos de limpieza en las orillas ya han concluido, aunque la Confederación Hidrográfica del Guadiana mantendrá activos los protocolos de vigilancia y seguimiento técnico en la zona.

Cómo llegaron estas especies invasoras a los embalses de Extremadura

El black-bass llegó a España por vía oficial en 1955, cuando la administración pública lo importó desde Norteamérica para fomentar la pesca deportiva y crear un gran depredador en los embalses que se construían en aquella época. Su carácter combativo lo popularizó rápidamente entre los pescadores.

El alburno tiene un origen mucho más reciente y completamente ilegal. Los propios pescadores lo introdujeron a principios de los años noventa para usarlo como pez pasto, es decir, como alimento para depredadores como el black-bass o el lucio, con la intención de que estos crecieran más rápido.

También se ha dispersado de forma accidental al emplearse como cebo vivo. Ambas especies se expandieron con rapidez por toda la cuenca del Guadiana gracias a su capacidad de adaptación a las aguas tranquilas de los embalses y a la suelta incontrolada por parte de particulares.

Qué impacto tienen estas especies en los peces nativos de Extremadura

Los ríos y embalses de la cuenca del Guadiana albergan especies endémicas que no evolucionaron para competir ni defenderse de estos invasores, y el daño llega por dos vías distintas.

El black-bass depreda directamente sobre juveniles y adultos de peces nativos como el jarabugo, en peligro crítico de extinción, la boga de río, el barbo comizo y el calandino, que no están acostumbrados a un depredador de ese tamaño y se convierten en presas fáciles.

El alburno no depreda de forma directa, pero se reproduce a una velocidad asombrosa y forma bancos de miles de individuos que consumen enormes cantidades de plancton, insectos y larvas, dejando sin alimento a las fases juveniles de los peces autóctonos.

Además, devora activamente los huevos de otras especies, destruyendo sus ciclos de reproducción. A esto se suma la transmisión de enfermedades y parásitos nuevos frente a los que la fauna local carece de defensas, lo que ha arrinconado a los peces nativos en pequeños tramos de río donde los invasores todavía no logran prosperar.