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Cómo plantar un hueso de cereza y tener un árbol frutal en casa

Las cerezas son una de las frutas más populares del verano y los grandes amantes de este alimento tienen que conocer un secreto: pueden llegar a tener un árbol frutal en casa a partir de sus huesos. Ese proceso requiere de tiempo y mucha paciencia, pero si sigues los pasos adecuados, puedes llegar a plantar este arbolito que no requiere de un gran espacio dentro de casa y que te asegurará tener tu fruta preferida en casa. Consulta en este artículo todo lo que debes saber sobre cómo plantar un hueso de cereza y tener un árbol frutal en casa.

Este verano, con la cereza, al fallo. Este fruto viene de los árboles del género Prunus avium y es uno de los más populares del verano. A pesar de que su tamaño promedio es de dos centímetros, esta fruta tiene grandes cantidades de vitaminas A, C y K, además de minerales como el potasio, magnesio, hierro y calcio. También se caracteriza por tener un alto contenido de fibra y ácido fólico. Este valor nutricional le hace ser una de las mejores frutas y, además, también se caracteriza por su sabor intenso.

Todas estas virtudes han hecho que miles de millones de personas en todo el mundo sientan predilección por una fruta clásica del verano y que tiene otra particularidad: la puedes plantar en casa partiendo del hueso. Plantar ese árbol frutal en casa solo requerirá de tiempo y paciencia, ya que no necesitas un gran espacio, a diferencia de otros árboles que sí requieren metros en el jardín.

Cómo plantar este árbol frutal en casa

El primer paso para plantar este árbol frutal en casa es comerte una cereza, principalmente que sea ecológica o que venga directa del árbol. Después tendrás que lavar el hueso para quitar los restos de pulpa y después dejarlo secar durante un par de días. Los expertos aconsejan romper la parte exterior del hueso para dejar vía libre para que la semilla central pueda germinar. Este paso exige una máxima precaución para no romper el corazón del cerezo, que es similar a una almendra.

Después llega otro paso importante, la llamada estratificación en frío. Esto es debido a que el hueso necesita pasar un poco de frío para acelerar la germinación. Por ello, se aconseja que esté en la nevera (en la zona de los vegetales) de dos a cuatro meses. Un consejo: a la hora de introducirla en el refrigerador, es mejor hacerlo en una pequeña bolsa hermética o en papel de aluminio. Durante este tiempo tendrás que vigilar los procesos de germinación.

Una vez pasado este tiempo, viene el paso de plantado en maceta sobre una tierra rica en nutrientes como humus de lombriz y que tenga buen drenaje. Se aconseja plantar a dos o tres centímetros de profundidad. Después hay que situar la maceta en un lugar en el que reciba luz directa (al menos seis horas al día) y además, la tierra tendrá que estar húmeda en todo momento. En verano habrá que prestar más atención a los procesos de riego y en invierno menos, pero siempre vigilando que las raíces no se pudran.

Otro paso importante tiene que ver con el proceso de trasplante a un macetero mayor o directamente al suelo del jardín. Esto se hará cuando la planta supere los 15 centímetros de altura. En caso de dejarla en la maceta, tendrá que tener mucha profundidad para poder crecer. Una vez realizado este paso, tendrás que dejar crecer esta planta y para ello necesita un periodo largo. Pasados unos años, sus flores blancas iluminarán tu casa y puede que en alguna ocasión te caiga una cereza comestible. Para ello tendrá que tener mucha paciencia y dedicación.