Naturaleza
Caza

Un cetrero activa las alarmas y pone en el grito en el cielo por lo que está pasando en España: «Podría ser el final»

  • Gemma Meca
  • Licenciada en Historia, máster en Periodismo y Comunicación Digital. Redactora en Ok Diario. Cuento historias, soy amante de los astros, sigo a la luna, los TT de Twitter y las tendencias en moda. Experta en noticias de consumo, lifestyle, recetas y Lotería de Navidad.

Lo que está pasando en España obliga a activar todas las alarmas, este cetrero ya habla del final de una tradición milenaria. La caza se está convirtiendo en una actividad que cada vez atrae a menos personas en nuestro país. Siendo uno de los primeros aprendizajes de una humanidad que gracias a ella ha llegado hasta nuestros días. Conseguir nuestra propia comida ya es algo casi imposible para muchos. Los campos se están abandonando, no hay relevo generacional y los que hay, se esfuerzan al máximo para intentar sobrevivir.

El campo vive una etapa de dificultades, los precios de todo y las ventas que se realizan, compitiendo con los grandes productores o productos que vienen de fuera a un precio bajo, están causando estragos. Es un modelo productivo que aleja lo más importante que tenemos, la buena comida, de nuestro país. La producción de alimentos no sólo llega de la agricultura y una ganadería que representa un compromiso total con los animales, también de una caza para la que cada vez hay menos personas dispuestas a practicarla.

Pone el grito en el cielo por lo que está pasando en España

Lo que está pasando en España obliga a activar todas las alarmas, en especial si tenemos en cuenta que estamos ante el fin de una de las tradiciones más útiles. En tiempos de crisis o de necesidad, pero también por el simple placer de traer a casa nuestra propia comida.

La caza se realiza en España de forma regulada y ordenada, representa una actividad al aire libre, en la que, viendo las estadísticas, cada vez hay menos jóvenes que deciden dedicarse a ella. Por lo que, deberemos estar preparados para pensar en algunos cambios que pueden ser esenciales.

Es momento de saber qué es lo que puede pasar en España ante una serie de peculiaridades que pueden ser claves y que, quizás, hasta ahora no sabíamos que podríamos empezar a ver llegar algunas situaciones de cambios inesperados.

Este tipo de actividad que requiere una norma, una inversión y unos permisos está cada vez menos instaurada entre los jóvenes. Este cetrero activa todas las alarmas ante el final de una caza que cada vez práctica menos personas que disfrutan de ese elemento que ha estado con la humanidad prácticamente desde sus inicios.

Un cetrero advierte de que puede ser el final

Tal y como se hace eco de este vídeo viral la revista especializada Jarra y Sedal: «En el vídeo, el cetrero lanza una reflexión que se ha viralizado: «Cada vez hay menos cazadores jóvenes en España. Fijaos este dato, sólo el 5% de los cazadores tienen entre 20 y 30 años. Si seguimos así, en 2050 podríamos tener un 70% menos de cazadores que en la actualidad. Y la media de edad sube cada año. ¿La caza se está pasando de moda? ¿Podría ser el final del humano como cazador? Es importante saber que la caza no sólo es caza, es tradición, es cultura, es conservación de la naturaleza. Pero si no entramos los jóvenes, todo esto se pierde. Por eso te pregunto, ¿qué crees que deberíamos hacer para que las nuevas generaciones vuelvan a mirar al campo como le hicieron nuestros padres y nuestros abuelos? Gracias por tu tiempo.» El clip, publicado en TikTok por @naturalezaragon, supera los dos mil «me gusta» y ronda los dos centenares de comentarios. La conversación se ha polarizado, pero también ha dejado un diagnóstico compartido por buena parte de los usuarios que se declaran cazadores: entrar y mantenerse resulta cada vez más costoso».

Siguiendo con la misma explicación: «Entre las respuestas se encadenan testimonios sobre el precio de cotos, licencias y equipamiento. «Yo soy cazador y pienso que cada vez se ponen los cotos más caros y a precios que la gente joven no puede permitirse», escribe un usuario muy apoyado por otros que añaden el incremento de cartuchos, armas y el mantenimiento de los perros. Otro resume: «La caza es cara , muy cara». También aparece la burocracia como freno. «La burocracia que requiere y el dineral que hay que gastar solo para obtener el permiso de armas también es un factor», señala otro participante. Hay quien propone «más cotos sociales» y facilitar el acceso con cursos asequibles para nuevos aficionados. Algunos jóvenes se asoman, aun así, con voluntad: «Hoy acabo de sacarme el permiso con 14 años», comenta uno; «yo en cuanto sea mayor de edad me saco la licencia», apunta otro».

Por lo que, siempre hay esperanza, aunque el tema del dinero está haciendo que muchas personas no puedan permitirse seguir cazando o no hacerlo con la frecuencia que se hacía antes.