750.000 euros por cabeza: la prima histórica de España por ganar el Mundial
FIFA abonará 44 millones de euros a la RFEF si España logra el Mundial y el 45% se destinará a las primas de los futbolistas
Cada internacional cobraría 750.000 euros brutos por ganar el título, un 25% más que la prima de Sudáfrica 2010
Chattanooga, primas y viajes: por qué España no hará caja aunque gane el Mundial

La selección española lleva más de un mes repitiendo el mismo mensaje. No hay conversaciones sobre primas, ni cuentas pendientes, ni negociaciones en mitad del Mundial. Dentro del vestuario de Luis de la Fuente el único objetivo ha sido ganar cada partido y llegar a la final. El dinero nunca ha formado parte del discurso. Sin embargo, conquistar este domingo el Mundial frente a Argentina supondría también el mayor premio económico que han recibido nunca los internacionales españoles por vestir la camiseta de la Selección.
La FIFA entregará 44 millones de euros a la Real Federación Española de Fútbol si España se proclama campeona del mundo. De esa cantidad, el acuerdo alcanzado establece que el 45% se destinará a las primas de los futbolistas, sin incluir al cuerpo técnico. Traducido a cifras, cada internacional percibiría 750.000 euros brutos, un premio récord que supera ampliamente al de Sudáfrica 2010.
Entonces, cuando la generación de Casillas, Xavi, Iniesta o Villa conquistó la primera estrella en Johannesburgo, cada jugador recibió 600.000 euros brutos. Si España vuelve a hacer historia en Nueva Jersey, la recompensa aumentará hasta los 750.000 euros, un incremento cercano al 25% respecto a aquella conquista histórica.
Eso sí, dentro de la expedición insisten desde el primer día en que el dinero no ha condicionado absolutamente nada. El grupo ha mantenido el mismo mensaje durante toda la concentración: primero el equipo y después todo lo demás. De hecho, en las semanas previas apenas se ha hablado de primas. La sensación dentro del vestuario es que levantar la segunda estrella tendría un valor infinitamente mayor que cualquier recompensa económica.
En caso de derrota ante Argentina, la Federación también recibiría una importante cantidad por el subcampeonato. La FIFA abonará 29 millones de euros, de los que el 40% se repartiría entre los jugadores. En ese escenario, cada internacional ingresaría 440.000 euros brutos, una cifra muy elevada, aunque muy inferior a la reservada para el campeón del mundo.
España, sin embargo, lleva semanas demostrando que su verdadera motivación está muy lejos del aspecto económico. La posibilidad de entrar definitivamente en la historia, igualar el éxito de 2010 y colocar una segunda estrella sobre el escudo pesa mucho más que cualquier cheque. El dinero llegará después. La gloria, si llega, será para siempre.
La Federación no gana
La Federación ya asumía desde el inicio del Mundial que el torneo no iba a ser un negocio económico. La apuesta por ofrecer las mejores condiciones posibles a la selección ha supuesto una inversión millonaria: el blindaje completo del hotel de concentración de Chattanooga, la adaptación de la Baylor School como centro de operaciones y una logística enorme para mover a toda la expedición por Estados Unidos, México y Canadá. A ello se han sumado los vuelos chárter, hoteles, seguridad, transporte de material y todos los gastos derivados de un campeonato de estas dimensiones, que han ido creciendo a medida que España avanzaba rondas.
A ese desembolso hay que añadir las primas pactadas con los jugadores. Los internacionales acordaron cobrar únicamente a partir de los cuartos de final, pero si España conquista el Mundial el reparto alcanzará cifras históricas, absorbiendo buena parte de los 44 millones de euros que abonará la FIFA al campeón. En Las Rozas, sin embargo, nunca han visto este Mundial como una operación económica. El objetivo siempre ha sido deportivo: ganar la segunda estrella, aunque eso suponga que la Federación apenas haga caja tras asumir una inversión sin precedentes.