Lo que debes hacer si tu perro convulsiona y echa espuma por la boca
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Adoptar un perro como mascota es un acto de gran responsabilidad, por lo que es importante saber cómo actuar ante cualquier tipo de problema de salud que pueda surgir. Si el perro convulsiona y echa espuma por la boca es fundamental actuar con rapidez para no poner su vida en riesgo.
¿Qué son las convulsiones en perros?
Las convulsiones son una afección neurológica que provoca una actividad muscular incontrolable a causa de una descarga neuronal excesiva. Las convulsiones pueden ser cortas, de menos de un minuto, o durar varios minutos. A continuación te explicamos todo lo que necesitas saber.
Del mismo modo que los humanos, los canes pueden tener distintos tipos de convulsiones. Las más comunes son las conocidas como convulsiones generalizadas que, tal y como su propio nombre indica, afectan al cerebro en su totalidad. Por su parte, las convulsiones focales son aquellas que se limitan a una determinada zona del cerebro.
Si en algún momento observas que el perro está confundido, desorientado o camina en círculo, es probable que esté a punto de convulsionar. Una vez se produce el ataque, pueden presentarse espasmos musculares, colapsos, babeo excesivo, e incluso pérdida de conocimiento.
En algunos canes, las convulsiones se acompañan de la expulsión de espuma por la boca. Cuando duran varios minutos es normal que tiendan a defecarse u orinar en el momento del ataque.
En lo que respecta a las causas que pueden dar lugar a una convulsión son muy variadas: envenenamiento, enfermedad renal o hepática, encefalitis, epilepsia, lesión traumática en la cabeza…
¿Cómo actuar si el perro convulsiona?
Si tu mascota se ha tumbado en el suelo y presenta síntomas de convulsiones entonces es momento de ayudarlo. En primer lugar, es fundamental mantener la calma y alejarlo de cualquier objeto o mueble que pueda llegar a herirlo.
Ten cuidado de no tocar su boca ni colocar nada dentro de ella ya que uno de sus actos involuntarios es morder. Háblale suavemente a tu mascota y tranquilízala. Si notas que la convulsión dura más de unos 10 minutos es importante envolver al animal en un paño frío o colocar un ventilador cerca ya que su cuerpo puede llegar a sobrecalentarse.
Una vez la convulsión haya pasado, llama a la clínica veterinaria. El especialista le hará todos los estudios necesarios para buscar la causa y, en base a la misma, establecer el tratamiento más oportuno.
Por último, cabe señalar que las convulsiones no son una enfermedad en sí misma, sino un síntoma de un problema subyacente. Cuanta más información pueda obtener el veterinario sobre las convulsiones del perro, más fácil será determinar qué las ha provocado.
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