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El duro aviso del veterinario Víctor Algra cuando sacas a pasear a tu perro en invierno: «A partir de los 4 grados»

  • Janire Manzanas
  • Graduada en Marketing y experta en Marketing Digital. Redactora en OK Diario. Experta en curiosidades, mascotas, consumo y Lotería de Navidad.

Durante el invierno, debemos tener especial cuidado a la hora de salir a pasear con nuestras mascotas, ya que el frío puede afectar su bienestar. Lo primero y más importante es que no todos los perros toleran las bajas temperaturas de la misma manera; la tolerancia al frío depende de varios factores, como el tamaño, la edad, la raza, el estado de salud y el tipo de pelaje. Razas nórdicas como el Husky Siberiano tienen una doble capa de pelo que actúa como aislante térmico y están biológicamente adaptadas a climas fríos. Por el contrario, perros pequeños, de pelo corto y con poca grasa corporal, como el Chihuahua, sufren mucho más los efectos de las bajas temperaturas.

Los perros pueden mostrar señales claras cuando se encuentran incómodos por el frío: encorvar el cuerpo, buscar fuentes de calor, temblores o tratar de meterse bajo mantas son conductas relativamente habituales. En el exterior, pueden mostrarse menos activos durante los paseos, e incluso negarse a jugar. Aunque durante mucho tiempo se pensó que los perros no necesitaban ropa, hoy los veterinarios recomiendan un abrigo, el cual debe ser cómodo, ajustarse bien al cuerpo y no limitar el movimiento.

La advertencia de un veterinario sobre los perros en invierno

En este contexto, el veterinario Victor Algra ofrece una serie de claves para proteger a nuestros compañeros de cuatro patas frente a situaciones de frío y humedad. «A partir de los 4 grados habría riesgo para los perros más pequeños y a partir de un grado para los que son más grandes. Para razas pequeñas y medianas sería a partir de 4 grados bajo cero y 6 grados bajo cero para los que tienen más tamaño. Si hay humedad en el ambiente, el peligro se incrementa, haciendo que tengan más frío con menor temperatura».

Además, el experto asegura que los perros pequeños, de pelo corto o sin pelo, «casi seguro van a necesitar abrigo. Los abrigos y chubasqueros en perros no son una cuestión estética, sino funcional. Son necesarios». Respecto a las salidas al exterior durante los meses de invierno, «hay que evitar los paseos muy largos en horas frías. Es mejor hacer salidas cortas y más durante el día. Además, hay que tener cuidado con las zonas del cuerpo más expuestas, como orejas, cola o almohadillas. Podemos usar cremas hidratantes o lociones protectoras».

Victor Algra también habla sobre los cuidados en el hogar en una de sus recientes intervenciones en «Zapeando»: «necesitan camas que les aíslen del suelo y también puede ser recomendable incrementar la ración diaria de comida, sobre todo si son muy activos, porque mantienen la temperatura corporal».

Beneficios del abrigo adecuado

@mariavetican Tú le pones abrigo a tu perro? Qué opinas del tema?🐶❄️ Considero que muchos de ellos sí que lo necesitan, y si es una necesidad, ponerles un abrigo no es humanizar, es cubrir una necesidad y darle bienestar ❤️ Hazte dos preguntas: 🤔 Lo necesita o solo se lo pones porque a tí te hace ilusión? 🤔 Cuando se lo pones, está cómodo? Se siente mejor? #abrigoperro #humanizar #ropaperro #perrofrio #opinion #consejosveterinarios #ponerabrigoalperro #necesidadesperrunas #bienestaranimal #cuidadosperro ♬ sonido original – María VetiCan

«Ponerle un abrigo a tu perro no es humanizarle, es preguntarte si realmente lo necesita. Muchos critican esta práctica diciendo que son animales fuertes, que su pelo les protege y que en la naturaleza no lo usarían. Pero todo depende del sentido común. No todas las razas están preparadas para el frío: algunas tienen doble manto y otras piel fina y poco pelo. Además, influyen la edad, la salud y cada caso concreto. Si notas que tu perro tirita o lo pasa mal, abrigarle es bienestar. Cuida de él sin importar opiniones ajenas».

El abrigo cumple una función muy importante: conservar el calor corporal. Además, en perros mayores con artrosis, mantener la musculatura caliente reduce la rigidez y el dolor. Teniendo esto en cuenta, es esencial conocer una serie de claves para elegir el abrigo adecuado:

No todos los perros aceptan el abrigo desde el primer momento. Algunos pueden mostrarse incómodos o intentar quitárselo. La clave está en la paciencia: colocarlo unos pocos minutos cortos en casa, reforzar la conducta con premios y asociarlo a experiencias positivas, como el paseo. Con el tiempo, muchos perros entienden que el abrigo forma parte de la rutina invernal.