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Por qué el Oso y el Madroño es el símbolo de Madrid

  • Janire Manzanas
  • Graduada en Marketing y experta en Marketing Digital. Redactora en OK Diario. Experta en curiosidades, mascotas, consumo y Lotería de Navidad.

En Madrid hay muchos lugares de interés, pero el Oso y el Madroño es el símbolo de la capital. Cada día, miles de personas se fotografían a su lado, muchas veces sin conocer su origen y su significado.

En los últimos años, ha surgido un gran debate en torno al género del animal: ¿Es oso u osa? Según los expertos, es osa, aunque la tradición dice lo contrario. Sin embargo, también hay quienes aseguran que los atributos masculinos del oso están ocultos entre el frondoso pelo.

El Oso y el Madroño forman parte del escudo de Madrid ya que son dos elementos muy relevantes. En la Edad Media, era muy frecuente que los osos vagaran por los alrededores de la ciudad. El Rey Alfonso XI cazó un oso pardo de gran tamaño en uno de los montes. Una hazaña histórica, tras la cual se decidió que el animal formara parte del escudo.

En lo que respecta al madroño, surgió por una disputa entre la Iglesia y la Villa de Madrid en la primera mitad del siglo XIII por la propiedad de unas tierras cercanas a Madrid. Finalmente, se decidió que la Iglesia se quedara con las zonas arboladas y la Iglesia con los pastos. Como el madroño era un árbol muy abundante en la zona, se incluyó en el escudo para acompañar al oso.

Fue en el siglo XIII cuando aparecieron por primera vez un oso y un madroño en el escudo de la Villa de Madrid. Anteriormente, las armas sólo incorporaban a un oso en actitud pasiva.

Historia del Oso y el Madroño

La estatua del Oso y el Madroño es obra del escultor Antonio Navarro Santafé. Se inauguró el 10 de enero de 1967 y su coste fue de 200.000 pesetas. Desde entonces, siempre ha estado en la Puerta del Sol, aunque con dos emplazamientos distintos en la plaza.

Hasta 1986 estuvo enfrente del edificio situado entre la Carrera de San Jerónimo y la calle Alcalá. Durante las obra de reforma realizadas por el alcalde Enrique Tierno Galván, el Oso y el Madroño se trasladó al comienzo de la calle del Carmen. Finalmente, septiembre de 2009, con la renovación de la Puerta del Sol impulsada por Alberto Ruiz-Gallardón, volvió a su ubicación original, donde se mantiene a día de hoy.

La estatua está realizada en bronce y piedra. Mide 4 metros de altura y pesa unas 20 toneladas. Descansa en un pedestal en forma de cubo, fabricado en granito.