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COMUNIDAD DE MADRID

Ayuso, al «jeta de la Mareta» desde Getafe: «No hay derecho a hundir España y abandonarla»

Ayuso ha denunciado lo que considera un abandono de las fronteras españolas

La presidenta madrileña ha sido tajante al reprocharle que no interrumpiera su descanso: "No tiene derecho a vacaciones"

La presidenta de la Comunidad de Madrid y del PP madrileño, Isabel Díaz Ayuso, ha cargado con dureza este sábado contra el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, a quien ha vuelto a señalar como «el jeta de la Mareta». «Basta ya de excusas y de mentiras. España ya no pide más propaganda ni más cuentos, exige responsabilidades políticas», ha proclamado en Getafe, en el acto de inicio de curso político del PP junto a Alberto Núñez Feijóo.

Ayuso ha denunciado lo que considera un abandono de las fronteras españolas, en referencia a la entrada masiva de miles de personas en Ceuta a finales del pasado julio, un episodio que ha atribuido a una operación «perfectamente coordinada y organizada por los servicios secretos marroquíes». A su juicio, lo ocurrido en la ciudad autónoma «está ocurriendo por toda España a menor velocidad», un fenómeno que, ha denunciado, el Gobierno se niega a reconocer.

El eje central de su intervención ha sido, sin embargo, la ausencia de Sánchez durante la crisis. Ayuso ha recordado que los informes ya advertían de que la llegada masiva «se veía venir y se sabía», y ha denunciado que, en lugar de actuar, el jefe del Ejecutivo optara por «despreciar a los ceutíes, a los que ahora llaman racistas». «¡Ojo! Racistas los ceutíes, cuando es un ejemplo de convivencia, de culturas como en pocos lugares de España», ha subrayado, acusando al Gobierno de tener «la cara dura» de tildar a los vecinos de la ciudad autónoma de «racistas y de extrema derecha». «Es siempre igual, como ocurrió en la dana, buscando fascistas por todos los lados, cuando siempre los responsables son los mismos», ha añadido.

Sobre la actitud de Sánchez durante aquellos días, Ayuso ha sido especialmente incisiva: mientras Marruecos dirigía a los inmigrantes «hasta el punto exacto de entrada» de forma calculada, «el jeta de la Mareta en chanclas se secaba los pies antes de las fotos para parecer que estaba ocupadísimo en una videoconferencia» cuando en realidad estaba de vacaciones.

La presidenta madrileña ha sido tajante al reprocharle que no interrumpiera su descanso: «No tiene derecho a vacaciones. Cuando tú tienes una responsabilidad, eso está por encima de tu derecho a las vacaciones. Si las cosas están mal, te quedas con tu pueblo. Y cuando las cosas se arreglen, como todo padre de familia, ya te irás si puedes. No hay derecho a hundir a España y abandonarla», ha sentenciado. Ha censurado además que Sánchez fuera «incapaz» de interrumpir sus «lujosas» vacaciones y que, «como nuevo rico», se aferre al poder y al lujo.

Ayuso ha ampliado su crítica más allá de la gestión concreta de la crisis fronteriza para hablar de una pérdida de peso de España en el escenario internacional. «Han ido chuleando a los Estados Unidos, a las principales naciones del mundo», ha denunciado, antes de enumerar lo que considera una cadena de retrocesos: el abandono del Sáhara, la pérdida de influencia en Algeciras y las nuevas amenazas que, a su juicio, se ciernen sobre Melilla y Canarias. «Hay una acción coordinada desde Rabat, pero nada, nos dejan solos ante los ojos del mundo. ¿Y qué es lo que se ha comprobado? Que España está sola, que España no tiene defensa internacional», ha avisado.

La presidenta autonómica ha acusado además al Gobierno de «colonizarlo todo» y de ser «lo más antidemocrático» que ha conocido el país, atentando «contra la separación de poderes para que nada le ponga límites». Ha insistido en que el Ejecutivo de coalición no romperá porque, ha dicho, ni el PSOE ni la ultraizquierda han vivido antes «con coche oficial y cobrando sin trabajar», y saben que perderán esos privilegios en cuanto lleguen las elecciones. También ha ironizado sobre la obsesión de Sánchez con la mentira y con su propia figura: «Yo, si fuera Begoña, andaría mosqueada».

Frente a este diagnóstico, la presidenta madrileña ha lanzado un mensaje de firmeza dirigido tanto a Ceuta como al conjunto del territorio nacional: «No lo vamos a permitir y eso es lo que tiene que saber Ceuta y el resto de España, que vamos a estar aquí defendiendo lo nuestro hasta el final». «Madrid no les va a seguir el juego», ha zanjado, en un discurso que ha combinado la crítica a la gestión migratoria con una defensa de la soberanía nacional.