Investigación
'Caso Zapatero'

Nuevos ‘whatsapps’ del grupo Cuarteto para «hablar temas delicados» del rescate de Plus Ultra: «Soy una ladilla pero necesitamos 500k más»

Los chats intervenidos revelan una coordinación paralela entre los directivos para gestionar el préstamo de 53 millones con plena consciencia de su penuria de caja

El sumario del caso Zapatero, que incluye la extracción forense de cuatro móviles, revela que los directivos de Plus Ultra crearon un grupo de WhatsApp secreto denominado Cuarteto el 15 de febrero de 2021 —tres semanas antes de que el Consejo de Ministros aprobase el rescate de 53 millones de euros— con el propósito explícito de gestionar información «sensible» sobre la operación lejos de los canales formales de la empresa.

En un mensaje del 9 de febrero de 2021 —a menos de un mes del voto en el Consejo de Ministros—, el directivo Roberto Roselli escribió a Rodolfo Reyes Rojas, el intermediario venezolano identificado por EEUU como pieza clave de la operación, con una confesión que condensa el estado real de la caja de Plus Ultra: «Que más bro, creo que vamos a necesitar un último tramo de 500k. Soy una ladilla pero, bueno, no hay de otra, vamos con 200k en caja».

En ese mismo grupo, y en chats bilaterales paralelos, se intercambian mensajes que apuntan a una coordinación opaca con el técnico de la SEPI encargado del expediente, así como referencias a movimientos de liquidez que la aerolínea ocultaba al organismo prestamista.

Fue Julio Martínez Sola, vicepresidente ejecutivo de la compañía, quien creó el grupo a las 18:44 horas del 15 de febrero de 2021, según el sello temporal recogido en la extracción forense del teléfono de Roberto Roselli. Los otros tres miembros eran el propio Roselli, Santiago Fernández y Alejandro Delgado.

El mensaje inaugural, enviado por Roselli minutos después de la creación, no deja lugar a dudas sobre su propósito: «He creado este chat de los cuatro. Para temas delicados».

La creación del grupo coincide con el momento álgido de la negociación con la SEPI sobre los términos del préstamo. Ese mismo día, el organismo público había enviado el documento con las condiciones preliminares. En el Cuarteto, los cuatro directivos debatían en tiempo real qué información trasladar al consejo de la empresa y cómo gestionar a los consejeros discrepantes.

Menciones a Zapatero

Las menciones a Zapatero y a su apodo «ZP» en los documentos son numerosas y atraviesan prácticamente todos los chats.

El caso más llamativo es estructural: en la agenda del teléfono de Rodolfo Reyes, el consultor Julio Martínez Martínez aparece guardado como «Martinez ZP Julio», lo que indica que el sobrenombre no era ocasional sino parte del lenguaje interno habitual.

A partir de ahí, las referencias se acumulan: desde la decisión de «buscar cómo llegarle a ZP» para gestionar el rescate de la SEPI, hasta la confirmación de que «el puente con ZP» se había establecido, pasando por mensajes que describen a Zapatero como alguien con poder en Caracas («Zapatero aquí manda»), que viaja a Venezuela («esta noche llega ZP»), que tiene su propio Grupo Zapatero al que se envían documentos y su propio «enviado» en el país («Manuel [Fajardo, hijo de un senador socialista] es la pieza de ZP en Venezuela»).

El tono oscila entre lo operativo y lo socarrón: se habla de «los Zapatero y los chinos», de «Mañana Zapatero interviene directamente» y de «Camilo y José Luis almuerzan con su excelencia Don Juan de los cojones».

La mención más comprometedora, sin embargo, no está en los chats sobre el rescate, sino en el teléfono de Julio Martínez Martínez, en una conversación con Eudoro González Dellán —señalado como el «enviado de Zapatero» en las elecciones venezolanas de 2024—, donde se detalla con total naturalidad una «agenda de tareas trabajada con ZP» que incluía una entrevista en El País, un programa en RTVE y «contacto con el gobierno de España (Ministro de Asuntos Exteriores)».

No es una mención lateral: es una agenda de lobby activa, coordinada con el ex presidente del Gobierno español, documentada en un teléfono intervenido por el Homeland Security de Estados Unidos.

Choque interno

En el grupo Cuarteto hablan del consejero de Plus Ultra crítico Antonio Caldeiro. Según los mensajes del 17 de febrero de 2021, Santiago Fernández avisó al grupo de que Caldeiro le había llamado aquella mañana y de que «hemos tenido una charla curiosa».

Julio Martínez Sola respondió con lacónica suficiencia: «Caldeiro ha llamado a todos». Roselli zanjó el asunto sin ambages: «Olvídate de Caldeiro, Julio lo controlará». La instrucción que siguió fue aún más elocuente: «Julio llama a Caldeiro y dile que hemos tenido Consejo hoy y que ha estado muy bien en sus comentarios».

Las conversaciones revelan también cómo Rodolfo Reyes actuaba de hecho como un interlocutor interno. El 18 de febrero, mientras Roselli estaba reunido con los técnicos de la SEPI, le enviaba actualizaciones en tiempo real: «Dice que no firmará nada. Que no tiene información. Ni plan de viabilidad ni nada». La respuesta de Reyes Rojas fue: «Dale una hostia». La alusión era al consejero Caldeiro.

La empresa, a ciegas

Mientras el grupo de dirección coordinaba su estrategia en el canal secreto, los documentos muestran que Plus Ultra atravesaba una situación financiera que contrastaba con la imagen de viabilidad que presentaba ante la SEPI.

El 9 de marzo el Consejo de Ministros aprobó el rescate. «Bicha. Estoy fumando y caminando de un lado a otro. ¿Va a ser niña o niño?», comentaban internamente con sorna.

El técnico de la SEPI a las 22 h

Los chats del teléfono de Julio Martínez Sola documentan una relación de gestión extraordinariamente directa con José Ángel Partearroyo, el técnico de la SEPI responsable del expediente.

El 23 de octubre de 2020, Partearroyo enviaba a Martínez Sola un mensaje nocturno a las diez de la noche en el que coordinaba la presentación de documentación subsanada por registro: «Está listo ya he enviado el mail que os envié a registro de SEPI para que conste en el expediente la solicitud que os realizamos. El lunes lo presentáis y no hay problema. Abrazo y buen fin de semana».

El 26 de noviembre del mismo año, el técnico aprobaba por WhatsApp una carta redactada por la propia empresa: «Perfecto, está ok. Muchas gracias».

La operación contaba también con el beneplácito de contactos en el entorno político venezolano. El 26 de febrero de 2021, Camilo Ibrahim Issa, empresario venezolano con vínculos con el chavismo, felicitaba a Julio Martínez Martínez —directivo venezolano de la aerolínea— en Telegram: «Las felicitaciones por la obtención del préstamo SEPI, sin duda son mutuas y el mayor agradecimiento a ti, tu asesoría y tu guía al equipo que sin duda se nutrió infinito para poder hacer la labor que han hecho».

Doce días antes, el propio Martínez Martínez había escrito a Rodolfo Reyes con una premonición que resultó exacta: «Ya en los últimos días para conseguir el préstamo de la SEPI, muy previsiblemente será en el consejo de ministros del día 9 de marzo». Tenían información privilegiada de la trama, presumiblemente por Zapatero. Todavía no se han devuelto esos 53 millones.

El grupo Cuarteto, creado para que cuatro directivos hablasen «de temas delicados» sin dejar rastro institucional, ha dejado, a la postre, el rastro más nítido de todos: 11.918 mensajes archivados en la memoria de un teléfono Android que los investigadores extrajeron byte a byte.