La «sonrisa falsa» que delata a Zapatero antes de declarar por el caso Plus Ultra: «Piensa que no va a ser el único en caer»
Zapatero entra a la Audiencia Nacional por una zona reservada a los jueces entre gritos de «¡sinvergüenza!» y "¡chorizo!"
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Ni una mueca de preocupación ni un gesto de incomodidad. José Luis Rodríguez Zapatero ha llegado este miércoles, 17 de junio, a la Audiencia Nacional con una sonrisa que ha acaparado casi tanta atención como su propia declaración. Y es que el ex presidente del Gobierno, imputado por blanqueo de capitales y pertenencia a organización criminal en relación con el caso Plus Ultra, no ha tenido reparo en mostrarse relajado ante las cámaras. Un gesto que, como no podía ser de otra manera, ha despertado numerosas interpretaciones, aunque COOL ha podido conocer de primera mano que guarda sorprendentes similitudes con la célebre expresión de la Mona Lisa: enigmática, ambigua y abierta a múltiples lecturas.
Así lo ha confirmado a este medio Lara Ferreiro, la reconocida psicóloga y autora del libro ¡Ni un capullo más!: El método definitivo para quererte y encontrar a tu pareja perfecta, que ha asegurado que, aunque Zapatero intenta transmitir confianza y normalidad, lo cierto es que esta sonrisa le delata. «La sonrisa es falsa, entonces es leve, asimétrica, contenida y ambigua. La comisura izquierda parece algo más elevada que la derecha, entonces no es una sonrisa de alegría, sino de control de la situación. […] Para él, su estado de incertidumbre es una humillación», señala, haciendo hincapié en que es un gesto de superioridad y arrogancia que deja entrever que no siente ningún tipo de culpa.

Pero no solo eso, y es que con la mirada también ha dicho mucho. «Abre los ojos muy exagerados y mira directamente a los fotógrafos y los periodistas como pidiendo ayuda e intentando, de alguna forma, desvelar que le importa mucho lo que vayan a decir sobre él». Es por ello que intenta transmitir tranquilidad institucional, que no tiene nada que ocultar y que es inocente. Pero debajo de toda esa fachada, es realmente donde está lo interesante. «Hay muchísima preocupación y tiene miedo. Tenía tensión contenida y por eso, aunque sonríe, le sale la sonrisa falsa», añade.
Por otro lado, Ferreiro ha hecho hincapié en que se le nota un cansancio acumulado, pero que, al mismo tiempo, no se siente derrotado. «Él sabe que tiene muchos secretos, y que, si él cae, van a caer otros […] No transmite ni pánico ni vergüenza propia. Porque él piensa que, como sabe muchas cosas, no va a ser el único en caer. Como si tuviera muchos ases en la manga», analiza.

Con todos estos detalles, Lara ha asegurado que el mensaje que ha intentado lanzar en todo momento es el de que «nadie le va a ver perder el control». «Es un mecanismo de defensa, porque es que él sabe que podría acabar en la cárcel. Es un escándalo absoluto. […] Es consciente de que por la boca puede morir», concluía.