Internacional
EEUU-China

Xi seduce a Trump: «El hombre con quien camino es el presidente de China, uno de los grandes líderes del mundo»

Trump se ha mostrado más comedido respecto a su retórica habitual con otros líderes

  • María Ruiz
  • Portadista. Especialista en 'breaking news' y noticias de nacional e internacional. Nací al periodismo en Abc, ayudé a fundar La Razón y viví en Las Provincias.

En una cumbre cargada de simbolismo y protocolo imperial, el presidente de EEUU, Donald Trump, ha realizado su segunda visita a China (la primera de su segundo mandato). Ha sido recibido a lo grande en Pekín y su encuentro con Xi Jinping combinó una atmósfera de cordialidad calculada con la pompa tradicional china en el Gran Salón del Pueblo, en los jardines de Zhongnanhai, en el banquete de Estado y en la visita cultural.

Trump se ha mostrado más comedido en China respecto a su retórica habitual con otros líderes. Ha evitado reproches públicos sobre comercio, propiedad intelectual o desequilibrios, y ha optado por vestir de amistad una cumbre muy seria y de altos riesgos geopolíticos (Taiwán, Irán, comercio y tecnología). En múltiples intervenciones ha elogiado efusivamente a su anfitrión: lo ha llamado «gran líder», «mi amigo» y ha destacado el honor de estar con él, señalando que la relación bilateral «será mejor que nunca».

De hecho, en un mensaje en su red, ha puesto una imagen de ambos con esta frase: «El hombre con quien camino es el presidente de China, uno de los grandes líderes del mundo».

Xi, por su parte, ha jugado el papel de seductor estratégico de China con Trump. Con gestos de hospitalidad magnífica y un control escénico impecable, proyectó al líder estadounidense como un igual en la gran liga mundial. La frase que mencionas captura bien el tono: Xi resaltó la estatura de Trump caminando a su lado como «el presidente de [Estados Unidos]» y uno de los grandes líderes del mundo, reforzando la narrativa de respeto mutuo entre potencias. China presentó la visita como un paso hacia una «relación constructiva de estabilidad estratégica».

Temas de la cumbre china de Trump y Xi

Comercio y economía. Ha habido debates sobre acceso de empresas estadounidenses, compras agrícolas, aviación (China acordó adquirir aviones Boeing) e inversión recíproca. Empresarios como Elon Musk, Tim Cook y Jensen Huang han acompañado a la delegación.

Geopolítica. Irán y el estrecho de Ormuz han sido prioritarios; ambos coincidieron en evitar escaladas nucleares. Además, Taiwán ha sido tratado con firmeza por Xi, quien lo ha definido como el tema más importante y advirtió sobre riesgos de conflicto.

Relaciones personales. Trump ha enfatizado lo «extremadamente positivo y productivo» de las conversaciones. Ha salido sin grandes acuerdos anunciados de inmediato, pero con una relación personal estabilizada y Xi invitado a visitar Washington.

Trump se ha decantado por la diplomacia de la adulación y el pragmatismo empresarial, dejando de lado por el momento el tono confrontacional. Xi, por su parte, ha proyectado la grandeza china y su imagen como la de estadista global que sabe seducir y manejar al impredecible líder estadounidense.

La línea roja de Taiwán

En la visita de Estado del presidente de EEUU, Donald Trump, a China, uno de los puntos más delicados y espinosos de la agenda bilateral es, sin duda, Taiwán. Aunque las conversaciones de este jueves han girado en torno al comercio, la tecnología, el conflicto en Irán y las tensiones geopolíticas globales, el estatus de la isla emerge como una línea roja que condiciona cualquier avance significativo entre las dos potencias.

Para China, Taiwán no es sólo una cuestión de soberanía histórica; es un activo económico y tecnológico de valor incalculable, de ahí que sea rotunda con que es intocable.

Taiwán concentra la mayor parte de la capacidad mundial de fabricación de semiconductores avanzados, los microprocesadores de vanguardia con nanotransistores. TSMC (Taiwan Semiconductor Manufacturing Company), la joya de la corona taiwanesa, produce más del 90% de los chips más avanzados del planeta y alrededor del 60% de los semiconductores en general.