El uribista Iván Duque vence en la primera vuelta de las presidenciales en Colombia
Iván Duque ganó este domingo las presidenciales en Colombia, pero deberá acudir a una segunda vuelta con el vencedor del duelo entre Gustavo Petro y Sergio Fajardo.
En la primera elección sin conflicto con las FARC en medio siglo, Duque se llevó el triunfo precisamente con promesa de modificar el acuerdo de paz con el que fuera el grupo rebelde más poderoso de América.
Sin embargo, deberá ahora vencer al exguerrillero Gustavo Petro o al exgobernador de centro Sergio Fajardo, que mantenían un cerrado duelo por pasar a segunda vuelta.
Duque obtenía el 39,12% de los votos, seguido de Petro con 25,08% y Fajardo con 23,80%, con el 97,91% de las mesas escrutadas. La abstención estuvo por debajo del histórico 50%. La segunda vuelta se llevará a cabo el 17 de junio.
Duque (41 años), hijo político del expresidente Álvaro Uribe, defiende valores tradicionales y un recorte de impuestos; y el exguerrillero Gustavo Petro (58), promete profundas reformas económicas, entre ellas gravar la tierra improductiva.
«Quiero un país de legalidad, de lucha frontal contra la corrupción, un país donde se respire seguridad en todo el territorio, quiero un país de emprendimiento», dijo Duque al votar en Bogotá. Petro, en tanto, abogó por un «presente y futuro» sin odio ni venganza, que deje atrás «las maquinarias corruptas».
Polarización
El fin de medio siglo de enfrentamiento con los rebeldes marxistas puso sobre el tapete preocupaciones como la corrupción, la desaceleración económica, el servicio de salud y el repunte del narco que castiga las fronteras con Venezuela y Ecuador.
Sin embargo, el pacto con el ahora partido Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común (FARC) obra como un partidor de aguas.
«Colombia está polarizada desde antes de las elecciones. La polarización se hizo evidente en las campañas por el Sí y el No del plebiscito» por la paz, señala Andrés Macías, investigador de la Universidad Externado.
Aunque los opositores del acuerdo vencieron por mínimo margen, Santos sacó adelante el convenio que desarmó el año pasado a unos 7.000 combatientes, pero aún falta por implementar el sistema de justicia que garantiza verdad y reparación a millones de víctimas. También están pendientes reformas rurales.
Rodrigo Londoño, ‘Timochenko’, el retirado candidato presidencial de las FARC, votó en el sur de Bogotá -según dijo- por primera vez en su vida.
Apadrinado por el expresidente Uribe, Duque promete modificar el pacto de paz de 2016 para impedir que los rebeldes implicados en delitos atroces, ejerzan la política sin antes haber pagado un mínimo de cárcel.
Por su parte, Petro, que militó en los ochenta en el disuelto movimiento M-19, prevé honrar los compromisos que garantizan que los jefes exguerrilleros reciban penas alternativas a prisión si confiesan crímenes y reparan a las millones de víctimas de un conflicto en el que también participaron paramilitares de ultraderecha y agentes estatales.
El independiente Sergio Fajardo busca sorprender y meterse en segunda vuelta, mientras el exnegociador de paz con las FARC Humberto de la Calle y el evangélico Jorge Trujillo figuran sin opción, según los datos preliminares del sufragio.
Ningún candidato compitió por tomar las banderas de Santos, que dejará el poder en agosto tras dos mandatos de cuatro años marcados por su baja popularidad.
En su intento por sellar una paz completa, Santos también dialoga con el Ejército de Liberación Nacional (ELN) -última guerrilla activa que declaró una tregua unilateral por elecciones-, mientras combate a disidentes de las FARC y bandas narcotraficantes.
Coletazos desde Venezuela
En esta coyuntura, el coletazo migratorio de la crisis en Venezuela ha ganado espacio. En los últimos dos años han ingresado 762.000 venezolanos, de los cuales 518.000 pretenden instalarse en el país.
Bogotá, que prevé adherirse a la alianza militar de la OTAN para disgusto de Caracas, que lo considera una amenaza, prácticamente no tiene relaciones con el reelecto gobierno de Nicolás Maduro.
En esta contienda, Petro irrumpió con fuerza y logró arrastrar apoyos con su discurso antisistema y de una economía no dependiente del petróleo.
El exalcalde de Bogotá rescató para la izquierda la plaza pública con multitudinarias concentraciones.
«Fue un alcalde que ayudó a la gente pobre», dijo Gladys Cortés, una empleada doméstica de 60 años que votó por Petro tras años sin acudir a las urnas.
De su lado, Duque batalló para no parecer «un títere» de Uribe, aunque reivindica las mismas causas de su mentor: inversión privada y Estado austero. También propone «recuperar la economía, eliminando el derroche» mediante una reforma para recortar la burocracia.
«Me impulsa guardar el orden en el país», afirmó Paula Rubio, de 38 años, tras apoyar al candidato de derecha.
Lo último en Internacional
-
Milei carga contra Sánchez por la invasión de Ceuta: «Son hordas extranjeras para reemplazar a los españoles»
-
Garriga advierte a Sánchez ante los principales líderes de la derecha hispana: «España jamás dejará de defender su integridad territorial»
-
Los científicos avisan: esta ciudad se está hundiendo 42 cm al año y no hay vuelta atrás, el peligro es inminente
-
La Policía de Nueva York abate a una mujer tras matar a una persona y herir a otra en Times Square
-
España prorroga 15 días los controles a los pasajeros de Italia en respuesta al anuncio del Gobierno de Meloni
Últimas noticias
-
Sólo 6 policías tramitan las expulsiones de los 15.000 inmigrantes en Ceuta: Interior tardará 2 años en deportarles
-
Los OK y KO del viernes, 4 de septiembre de 2026
-
La Diputación de Badajoz encarga dos informes para intentar colocar a los funcionarios inhabilitados por el enchufe al hermano de Sánchez
-
Robles marca distancia con Sánchez en la crisis de Ceuta: «La ministra responde por ella, no por el presidente»
-
El Gobierno reduce de 12 a 8 los policías que vigilan el puesto fronterizo de Ceuta tras la invasión