Internacional
EEUU-Cuba

Trump exige la renuncia de Díaz-Canel para seguir dialogando con Cuba

El gobierno estadounidense busca forzar reformas económicas profundas

  • María Ruiz
  • Portadista. Especialista en 'breaking news' y noticias de nacional e internacional. Nací al periodismo en Abc, ayudé a fundar La Razón y viví en Las Provincias.

La administración de Donald Trump ha endurecido significativamente su posición hacia Cuba en las últimas semanas; de hecho, fuentes cercanas a la Casa Blanca aseguran que estaría exigiendo la salida de Miguel Díaz-Canel de la presidencia de la isla para avanzar en las conversaciones bilaterales hacia una transición cubana.

Esta exigencia de Trump forma parte de una estrategia más amplia de presión máxima. El gobierno estadounidense busca forzar reformas económicas profundas, como una mayor apertura a inversiones privadas (incluyendo empresas de EEUU), la liberación de presos políticos y una reducción del control histórico ligado al legado castrista, aunque sin llegar necesariamente a exigir el fin completo del sistema comunista, según revela The New York Times.

En este contexto, Trump ha hecho declaraciones contundentes en los útimos días, asegurando que es un «honor» la posibilidad de «tomar» Cuba —ya sea de forma amistosa o no— dada la debilidad actual de la isla, y que luego decidiría si la «libera» o mantiene algún tipo de influencia.

Estas palabras han generado alarma en La Habana y han elevado aún más la tensión. La crisis que vive Cuba agrava la situación, ya que desde finales de enero de 2026, las sanciones impulsadas por Trump han bloqueado el envío de petróleo desde terceros países (como Venezuela), lo que ha provocado apagones masivos, colapso de la red eléctrica y graves problemas en el suministro de agua, alimentos y medicinas. La embajada de EEUU en La Habana incluso emitió alertas de seguridad por la inestabilidad energética.

Aunque Díaz-Canel ha reconocido públicamente que existen contactos con Washington —presentándolos como un intento de diálogo basado en el respeto mutuo—, las fuentes indican que, para que las negociaciones progresen de verdad hacia algún acuerdo, la renuncia del actual presidente cubano sería un requisito indispensable desde la perspectiva estadounidense.

Contactos de Marco Rubio con ‘El Cangrejo’

Entre esos contactos, destacan las conversaciones secretas y discretas del secretario de Estado de EEUU, Marco Rubio, con Raúl Guillermo Rodríguez Castro, nieto de Raúl Castro conocido en círculos cercanos y opositores de Cuba como El Cangrejo o Raulito.

Estas conversaciones secretas entre Rubio y El Cangrejo reveladas por el medio político Axios se realizan fuera de los canales oficiales del gobierno cubano. No se trata de negociaciones formales, sino de «discusiones» cordiales y «sorprendentemente amistosas» sobre «el futuro de Cuba», según el medio.

Raúl Guillermo Rodríguez, ‘El Cangrejo’ y Marco Rubio.

El equipo de Rubio percibe a Rodríguez Castro y su entorno como parte de una generación más joven, con mentalidad «empresarial», que ve el comunismo revolucionario como un fracaso histórico y reconoce el potencial económico de un acercamiento a Washington.

Raúl Guillermo Rodríguez es un símbolo de la doble moral castrista. Más allá de su papel en la seguridad de Raúl Castro y las supuestas negociaciones con Marco Rubio, El Cangrejo ha sido durante años protagonista de escándalos. Investigaciones periodísticas, filtraciones en redes y noticias en medios independientes como CiberCuba, Martí Noticias y La Prensa de Panamá descubren a un hombre que vive en un mundo de lujos inaccesibles para la inmensa mayoría de los cubanos, sumidos en apagones, colas interminables y escasez crónica.