Internacional

El Papa León XIV votó por correo para los comicios de mitad de mandato en EEUU

Sus diferencias con Trump en cuestiones como la guerra de Irán o las políticas de inmigración han sido numerosas

En un acontecimiento sin precedentes en la historia moderna de la Iglesia católica, el papa León XIV ha votado por correo para las elecciones de mitad de mandato en los Estados Unidos, que se celebrarán el próximo martes 3 de noviembre, según ha confirmado la Oficina de Prensa de la Santa Sede. Con este gesto, el pontífice nacido en Chicago (registrado bajo su nombre secular, Robert Francis Prevost) se convierte oficialmente en el primer obispo de Roma en activo en participar en unos comicios democráticos extranjeros.

A través de un comunicado emitido este viernes por el Vaticano, la institución destacó que el Santo Padre ha remitido su papeleta a la junta electoral de Illinois, en consonancia con «su constante convicción sobre el derecho y el deber de los ciudadanos de participar activamente en los procesos democráticos», destacando que «siempre que tuvo la oportunidad» ejerció su derecho al voto en Estados Unidos.

El Papa, de 71 años, ha llevado a cabo esta histórica votación en pleno proceso de recuperación médica, tras haber sido intervenido quirúrgicamente a mediados de mes para extirparle con éxito una parte del pulmón derecho a causa de un tumor localizado.

Aunque la Santa Sede ha remarcado el carácter estrictamente cívico de la participación del Pontífice, el voto del primer Papa estadounidense de la historia adquiere una dimensión geopolítica que evidencia sus diferencias con Donald Trump, principalmente en cuestiones como la guerra de Irán o las políticas de inmigración de la Trump. El propio cónclave de mayo de 2025 que lo elevó al trono de San Pedro ya estuvo marcado por las tensiones, debido a los intentos del presidente Trump de interferir o condicionar el signo de la elección cardenalicia.

A lo largo de los últimos meses, León XIV y la administración de Donald Trump han mantenido marcadas discrepancias públicas, principalmente vertebradas en torno a la doctrina social de la Iglesia y las políticas de la Casa Blanca. El mandatario estadounidense llegó a arremeter contra la figura papal en sus redes sociales, tildando al pontífice de ser «débil contra el crimen y terrible para la política exterior». Lejos de amedrentarse ante la presión política de Washington, León XIV respondió de forma rotunda y categórica a la prensa internacional: «No tengo miedo de la administración Trump ni de proclamar con voz alta el mensaje del Evangelio».