Internacional
Diez días en prisión

El opositor ruso Yashin detenido inmediatamente después de su excarcelación

Nueva detención al opositor ruso Ilya Yashin nada más abandonar la prisión en la que ha estado retenido diez días. Ha estado encarcelado por su participación en las recientes protestas contra el veto a candidatos con vistas a las próximas elecciones locales en Moscú.

Ahora Yashin está acusado de convocar manifestaciones no autorizadas, explica un policía en un vídeo publicado por el propio Yashin en su cuenta de Twitter. Yashin fue puesto en libertad a las 13.00 hora local, pero varios individuos de uniforme le esperaban a la salida para introducirle en un autobús de instituciones penitenciarias, ha dicho.

Yashin era un estrecho colaborador de Boris Nemtsov, ‘número dos’ del Gobierno y luego dirigente opositor hasta que fue asesinado, en 2015. Ahora Yashin está activo políticamente a nivel municipal en la capital rusa y tenía intención de presentarse a las elecciones locales del 8 de septiembre, pero su candidatura fue rechazada por defectos administrativos.

Miles de personas han sido arrestadas durante las movilizaciones que en las últimas semanas se han celebrado para protestar por las restricciones en la presentación de candidaturas a las elecciones municipales moscovitas.

La adolescente que enfrenta a los antidisturbios de Putin leyendo la Constitución

Olga Misik tiene sólo 17 años, acaba de terminar el colegio en Voskresensk –al sur de Moscú–, sin embargo, se ha convertido en un icono de libertad que dará la vuelta al mundo por la valentía que ha mostrado al enfrentarse a las tropas antidisturbios de Vladimir Putin, conocidos como ‘Omon’. La joven, curiosamente, sólo tenía un arma en las manos: la Constitución rusa, aquella que lanzó Boris Yeltsin –el primer presidente de la Rusia postsoviética–. El mismo texto que garantiza la armonía y la cohesión social de cualquier sociedad que presume de ser moderna y occidental y sobre el que Putin ha jurado todos sus mandatos.

Misik se sentó frente a las tropas en una manifestación el pasado sábado y comenzó a leer el pequeño ejemplar de la Constitución que llevaba en las manos. Sin prisa, siendo grabada con móviles como si de una de osada ‘performance‘ se tratara. Pero no, no era ninguna acción artística con la que zarandear la consciencia para ser recogida en los anales del arte, sino una realidad.

La prensa extranjera, aquella que ha recogido los hechos, relata que Misik comenzó a recitar los artículos de espaldas a los agentes y éstos, sorprendidos, se quedaron sin palabras y sin saber cómo debían comportarse ante la acción de la joven. No obstante, finalmente Misik fue sacada de las protestas por la fuerza por parte de las autoridades rusas.