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Mónica estaba en el Manchester Arena: «Vi a un chico lleno de sangre y supe que había sido una bomba»

Mónica Calvo es una de las tres españolas que se encontraban en el concierto de Ariana Grande la noche del atentado en Manchester que dejó sin vida a 22 personas. «Estaba recogiendo mis cosas para salir del estadio, se encendieron las luces y diez segundos después se escuchó una explosión muy fuerte y todo el mundo se quedó en silencio unos segundos», relata a OKDIARIO.

Mónica tiene 21 años, es estudiante de Filología inglesa y se encuentra en Manchester gracias a una beca Erasmus. A menos de un mes para volver a Algeciras, su ciudad natal, ha vivido el momento que ella califica como «el peor» de su vida.

La joven recuerda el momento de la explosión: «La gente comenzó a entrar en pánico, todo el mundo empezó a gritar y los niños, a llorar». Ella consiguió escapar más rápido que otros debido a que su asiento se encontraba muy cerca de la salida de emergencia. No obstante, nos cuenta que «las escaleras se hicieron eternas».

La estudiante recuerda que vio a «un chico lleno de sangre» y en ese momento se dio cuenta de que había sido una bomba y no otro tipo de incidente.

Sus padres, que residen en España, han vivido también momentos de auténtica angustia al tener a su hija en otro país. «Llamé a mi madre y le dije que estaba bien que no se preocupara, cogí el autobús y me fui directa a casa», recuerda Mónica sobre el momento en el que comunicó a su familia lo ocurrido. Los kilómetros de distancia con su familia son una de las cosas que la joven peor ha llevado: «Mis padres entraron en pánico, querían estar conmigo y abrazarme. Estar tan lejos de tu familia en estos momentos es horrible, lo que quieres es estar cerca».

Después de su experiencia, Mónica cree que la seguridad en este tipo de eventos es escasa, ya que a ella sólo le «miraron para ver si tenía una botella de agua». Tras el atentado, ella piensa que para facilitar la salida en estas ocasiones se debería organizar la pista por zonas «para que, si pasa algo, sea fácil salir y no se aplaste a la gente».

En un mes, Mónica, volverá a casa con su familia. Tras una mañana estresante en la que la joven ha tenido que atender a muchos medios de comunicación, su deseo es «que todo se pase ya, poder descansar e intentar olvidar lo sucedido».