El Estado Islámico mata a dos militares rusos tras atacar su convoy en la ciudad siria de Deir Ezzor
Dos miembros de las Fuerzas Armadas rusas han muerto después de que el convoy que estaban escoltando fuese atacado con proyectiles de mortero por milicianos del grupo terrorista Estado Islámico en la provincia siria de Deir Ezzor, donde el Ejército sirio y sus aliados protagonizan una ofensiva.
Los militares escoltaban un convoy en el que viajaban observadores que vigilan el cumplimiento del alto el fuego, según fuentes del Ministerio de Defensa ruso citadas por la agencia Interfax. Un efectivo murió en el lugar del ataque y otro falleció en el hospital como consecuencia de las heridas sufridas.
Moscú había informado horas antes de que su Fuerza Aérea estaba ayudando a las fuerzas leales al régimen de Bashar al Assad para tratar de romper años de cerco del Estado Islámico sobre Deir Ezzor, donde estarían atrapados unos 93.000 civiles. Según los medios oficiales sirios, las fuerzas leales al Gobierno ya están a sólo tres kilómetros de la ciudad.
Lo último en Internacional
-
Al menos cuatro personas heridas en un ataque con cuchillo en la ciudad noruega de Trondheim
-
La Administración Trump cierra de forma definitiva la agencia de cooperación internacional USAID
-
El vicepresidente de Trump llega a Groenlandia en plena ofensiva de la Casa Blanca para su anexión
-
Dos mujeres de Perú intercambian a dos niños de 6 años tras descubrir que no eran sus hijos
-
Un terremoto deja al menos 144 muertos y más de 700 desaparecidos en Birmania
Últimas noticias
-
Una militante increpa en público a Díaz: «¿Cuántos depredadores sexuales saldrán del armario de Sumar?»
-
Juanma Moreno: «El Gobierno de Sánchez está cercado por los procesos judiciales que rodean a La Moncloa»
-
Nueva reunión de patronales y sindicatos para intentar desencallar el convenio de hostelería de Baleares
-
El PP alaba la gestión de Prohens en materia de vivienda «tras ocho años de fracaso del PSOE de Armengol»
-
Iberdrola pone en marcha su mayor proyecto solar en EEUU tras una inversión de 341 millones