Internacional

La Cámara de Representantes de EEUU acusa de desacato al fiscal general

La Cámara de Representantes de Estados Unidos, en la que los demócratas ostentan la mayoría, ha aprobado una acusación por desacato contra el fiscal general, William Barr, al que se le recrimina que no haya entregado íntegro y sin censura el informe del fiscal especial Robert Mueller sobre la injerencia rusa en las elecciones presidenciales de 2016.

El objetivo de la Comisión de Justicia de esta cámara es el de conseguir que Barr testifique. «Estamos ahora en una crisis constitucional» ha asegurado el presidente de la comisión, Jerrold Nadler, quien ha defendido también el derecho del Congreso el derecho a supervisar en términos de igualdad a la Casa Blanca porque, «de lo contrario, Estados Unidos sería una monarquía».

La presidenta de la Cámara, Nancy Pelosi, había respaldado la iniciativa contra Barr y denunciado que «todos los días» la Administración obstruye las investigaciones del Congreso en torno a la presunta injerencia electoral rusa.

Pelosi, que habló con The Washington Post, apuntó también que el presidente «se está convirtiendo en autoprocesable», en respuesta a una pregunta sobre el posible lanzamiento de un proceso de ‘impeachment’ contra Trump. No obstante, Pelosi ha advertido de que dicho proceso sería «divisorio» para el país.

El Departamento de Justicia divulgó en abril las 448 páginas del informe elaborado por Mueller, pero lo hizo con un millar de correcciones y siete páginas completamente censuradas. Ante las quejas de los demócratas por estos cambios, el Partido Republicano ha planteado que unas pocas personas tengan la opción de examinar una versión menos censurada.

Nadler presentó el 19 de abril un requerimiento formal para forzar al fiscal general a entregar el texto íntegro, pero el último plazo expiró el lunes sin avances. El Departamento de Justicia ha amenazado con pedir a Trump que invoque su poder ejecutivo para bloquear por completo cualquier futura petición del informe.

Por su parte, Trump ha hecho uso de su «privilegio ejecutivo» para autorizar al Departamento de Justicia a desoír los requerimientos de la Cámara de Representantes y no entregar íntegro el informe que elaboró Mueller.

«Ante el flagrante abuso de poder por parte del Nadler, y a petición del fiscal general, al presidente no le queda más opción», ha alegado la portavoz de la Casa Blanca, Sarah Sanders, en un comunicado en el que ha acusado al congresista demócrata de querer «distraer» a la ciudadanía de las buenas políticas de Trump.

«Ni la Casa Blanca ni el fiscal general responderán a las peticiones ilegales e imprudentes de Nadler», ha sentenciado la portavoz presidencial, que ha defendido la «transparencia» del Departamento de Justicia.

Según Sanders, los demócratas actúan por venganza, porque «no les gustan los resultados» de un informe que absuelve a Trump de la supuesta colusión con Rusia.

El Departamento de Justicia también ha explicado en una nota que Barr «no puede cumplir con el requerimiento (de Nadler) en su forma actual sin violar la ley, las órdenes judiciales y sin amenazar la independencia de las funciones procesales» de dicho Ministerio.

En este sentido, ha lamentado que el congresista demócrata no haya accedido a aplazar la votación contra Barr y ha asegurado que su oficina ha actuado «de buena fe» en todo el proceso.