Internacional
Guerra de Ucrania

Los 14 oligarcas rusos que han muerto durante la guerra: de suicidios a atragantarse con comida

Entre enero y septiembre de este año hasta 14 empresarios, oligarcas rusos críticos con la política del presidente Vladímir Putin, han muerto de manera violenta. Unos se suicidaron dejando extensas notas de suicidio que justificaba su acto, otros de muerte «natural» en su apartamento, uno se «cayó» por la ventana de un hospital e incluso otro se atragantó mientras comía. En algunos de los casos pudiera parecer coincidencia o una racha de mala suerte, pero en otros no hay una explicación científica para su muerte. Hay varios nexos de unión entre ellos, algunos habían contrariado al presidente Putin con su actitud y declaraciones tras la invasión rusa de Ucrania, a la que se oponían, otros eran empresarios ligados al sector energético y muchos trabajaban o habían trabajado en empresas públicas rusas. Todo esto antes de que los gasoductos Nord Stream sufriesen un sabotaje el pasado 27 de septiembre, perdiendo miles de litros de gas en el mar.

El 30 de enero de 2022 Leonidi Shulman, jefe del servicio de transporte de la empresa suministradora de gas Gazprom, de 60 años, era encontrado muerto en el baño de una casa de campo cerca de Leningrado. Junto a él una oportuna carta en la que el fallecido confesaba el suicidio, pero nadie en su familia reconocía su letra en la misiva.

El ejecutivo de Gazprom Alexander Tyulyakov fue encontrado muerto en una casa de campo cerca de San Petersburgo el 25 de febrero por su amante, según publicaba entonces la prensa inglesa. También tenía una detallada nota de suicidio junto a él.

Tres días después, el 28 de febrero, un jardinero encontraba ahorcado en el garaje de su residencia británica de Surrey el multimillonario Mikhail Watford, de 66 años. Las autoridades británicas aseguraron que no había indicios de actividad criminal en el cuerpo, pero calificaron el fallecimiento de «inexplicable». Watford era padre de tres hijos e hizo su fortuna gracias al petróleo y el gas después de la desaparición de la Unión Soviética, como tantos otros oligarcas rusos.

Vasily Melnikov fue encontrado muerto en su lujoso apartamento de Nizhny Novgorod el 23 de marzo de 2022. El multimillonario era propietario de la empresa de suministro de equipos médicos Medstom. Las sanciones occidentales tras la invasión de Ucrania le habían hecho perder una fortuna. Según la policía rusa Melnikov asesinó a puñaladas a su esposa Galina y a sus dos hijos, de 10 y 4 años y luego se suicidó… usando también un puñal.

Los 14 oligarcas rusos fallecidos.

El 18 de abril de 2022 Vladislav Avayev, ex funcionario del Kremlin y ex vicepresidente de la compañía estatal de gas Gazprom, era encontrado muerto en su casa de Moscú junto a los cuerpos de su mujer Yelena, de 47 años, y su hija María, de 13. El hombre tenía una pistola en la mano y los tres cuerpos presentaban heridas de bala.

Muerto en Lloret

El caso más conocido en España fue sin duda el de Sergey Protosenya, porque su muerte ocurrió en Lloret de Mar (Gerona). El 19 de abril Protonsenya, que había sido vicepresidente del gigante ruso del gas natural Novatek durante siete años, mató a su esposa y a su hija de 16 años a cuchilladas y hachazos y luego se suicidó ahorcándose en el jardín. La familia se encontraba de vacaciones en su mansión de Lloret. Los Mossos trataron lo ocurrido como un caso de violencia de género. Su hijo Fedor rechazó públicamente la teoría del asesinato y posterior suicidio.

Andrei Krukowski, de 37 años, se despeñó por un precipicio el 2 de mayo. Era director de una estación de esquí en la localidad rusa de Krasnaya Polyana, pero hasta hacía poco fu directivo de Grazpom y estaba esquiando cuando sufrió este «accidente». Era el sexto directivo de esta compañía estatal que fallecía repentinamente.

Alexander Subbotin, ex gerente de la petrolera Lukoil, de 43 años, fue el octavo empresario muerto en extrañas circunstancias. Tras dejar la petrolera se hizo propietario de la empresa New Transport Company (NTK) El 8 de mayo acudió a un «chamán» que trataba las resacas de las borracheras con veneno de sapo en la ciudad rusa de Mytischchi. En algún momento del ritual Subbotin habría sufrido un ataque al corazón, según explicó la agencia rusa de noticias Tass. En vez de llamar a una ambulancia el chamán le dio un calmante llamado Corvalol y le puso a dormir en el sótano de su casa, donde falleció.

El 4 de julio Yuri Voronov, de 61 años, era encontrado sin vida flotando en la piscina de su lujosa mansión en las afueras de San Petersburgo, con una bala en la cabeza y una pistola cerca. Voronov era director de una empresa de logística que proveía de servicios a Gazprom en el Ártico, según informó el Daily Mail. La policía rusa investigó una posible “disputa con socios comerciales”, ya que su esposa declaró a los investigadores que el empresario creía que los contratistas y sus socios lo estaban estafando.

Uno de los casos más llamativos es el de Dan Rapoport, de 52 años, empresario de nacionalidad letona y estadounidense, conocido por su éxito en las noches moscovitas tras fundar el exclusivo club Soho Rooms. Rapoport, un hombre de éxito sin problemas aparentes, felizmente casado en segundas nupcias, se habría suicidado saltando por la ventana de su apartamento en Washington (Estados Unidos) el 14 de agosto. El empresario había apoyado públicamente al opositor Alexei Navalny del partido Rusia del Futuro y que fue ingresado en un hospital de Siberia en 2020 tras denunciar un envenenamiento. Rapoport se autoexilió de Rusia en 2012 y regresó a Estados Unidos. Allí vivió en Washington hasta 2016, cuando vendió su casa a la hija de Donald Trump, Ivanka, por 5,5 millones de dólares. Desde entonces, vivía en Kiev (Ucrania) con su segunda esposa, pero viaja con frecuencia a Estados Unidos.

Otro de los accidentes de empresarios rusos fue sufrido por Ravil Maganov, de 67 años y presidente de la petrolera Lukoil desde 2020. Maganov se había pronunciado sólo unos días antes de su muerte, el 1 de septiembre pasado, a favor de que la guerra terminase «lo antes posible». Ese día se cayó a la calle desde una ventana del Hospital Clínico Central de Moscú, donde estaba internado por una «larga enfermedad», según contaron en la compañía petrolera. El nombre de Maganov era conocido en los círculos empresariales de España porque fue uno de los candidatos a ocupar un puesto en el consejo de Repsol en 2008, cuando la constructora Sacyr subastó sus participaciones en la petrolera, pero la operación no salió adelante.

Ivan Pechorin, de 39 años y director ejecutivo de Industria de la Aviación de la Corporación para el Desarrollo del Lejano Oriente y el Ártico. Pechorin murió a consecuencia de otro accidente, tras caer de un barco en el que navegaba por el mar de Japón. Fue el 12 de septiembre de este año y su cuerpo tardó un día en ser recuperado del mar. A pesar de su juventud estaba considerado uno de los 14 oligarcas rusos fallecidos por su puesto de alta responsabilidad en la administración rusa.

Vladímir Nikolayevich Sungorkin era un periodista de 68 años que falleció de un supuesto derrame cerebral durante un viaje de negocios el pasado 14 de septiembre. Era editor del diario Komsomolskaya Pravda. Según los periodistas que lo acompañaban, Sungorkin cayó inconsciente minutos después de ir a almorzar. Durante la comida el hombre comenzó a presentar síntomas de asfixia. El médico que lo atendió dijo que no pudo hacer nada por salvar su vida, ya que había tenido «un derrame cerebral». No era propiamente uno de los oligarcas rusos de la lista, pero había tenido mucha relación con Vladímir Putin debido a su actividad.

El último fallecido, de momento, ha sido Anatoly Gerashchendo, de 73 años y ex jefe del Instituto de Aviación de Moscú (MAI). Ocurrió el 21 de septiembre, el mismo día que Putin anunciaba la movilización de 300.000 reservistas para la guerra de Ucrania. Según el diario británico Daily Mail, Gerashchenko resbaló y cayó por un tramo de escaleras en la sede del MAI en la capital rusa. Había recibido la Medalla de la Orden por los Servicios a la Patria, con distintivo de Primera Clase y era un prestigioso profesor y científico ligado a la investigación aeroespacial y al ministerio de Defensa ruso. Con él se cierra hasta ahora la lista de oligarcas rusos fallecidos en extrañas circunstancias.