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Tiemblan los cimientos de la antropología: ubican al Homo Erectus en Asia 600.000 años antes de lo que se creía

Un nuevo análisis sobre el Homo erectus en Asia modificó de forma contundente la línea temporal aceptada hasta ahora y adelantó su presencia en el este del continente unos 600.000 años. La revisión de antiguos fósiles cambia lo que se pensaba sobre la expansión de esta especie humana primitiva fuera de África.

El estudio publicado en la revista Science Advances aporta una datación más precisa de restos hallados en China y sugiere que la llegada de estos homínidos fue mucho más temprana de lo establecido por estudios anteriores. El hallazgo obliga a reconsiderar uno de los capítulos clave en la historia evolutiva humana.

La nueva información que adelanta la llegada del Homo erectus a Asia

La clave del estudio son tres cráneos descubiertos en Yunxian, en China, que fueron sometidos a nuevas técnicas de datación. Los resultados los sitúan en el Pleistoceno temprano, con una antigüedad aproximada de 1,77 millones de años.

Esto significa que el Homo erectus ya habitaba el este de Asia alrededor de 600.000 años antes de lo que indicaban los cálculos previos. Se trata de los fósiles más antiguos de esta especie encontrados hasta ahora en esa región.

Durante décadas existió un intenso debate científico sobre el momento exacto en que los primeros homínidos alcanzaron el este asiático. La cronología no estaba del todo clara y las evidencias disponibles ofrecían márgenes amplios de interpretación.

Con la combinación del análisis de los cráneos y la datación de los sedimentos donde fueron hallados, los investigadores lograron construir una reconstrucción temporal más sólida sobre la aparición de estos homínidos en la región.

Según el equipo responsable, encabezado por la Universidad de Hawái en Mānoa, esta nueva cronología sugiere que la dispersión de los homínidos por Asia fue relativamente rápida tras su salida de África.

Además, el hallazgo cobra mayor relevancia si se tiene en cuenta que en Georgia se encontraron fósiles de Homo erectus con una antigüedad estimada entre 1,78 y 1,85 millones de años. Esta coincidencia temporal refuerza la idea de una expansión temprana y acelerada por Eurasia.

Un debate que sigue abierto sobre su aparición y desaparición

Estos resultados cuestionan hipótesis sostenidas durante mucho tiempo acerca del momento en que los primeros homínidos abandonaron África y se establecieron en Asia. La evidencia ahora indica que ese proceso pudo haberse producido antes y con mayor éxito del que se creía.

Sin embargo, el estudio no resuelve todos los interrogantes. Aún persiste la incógnita sobre cuándo apareció exactamente el Homo erectus en el este de Asia y en qué momento desapareció de esa región.

En el este asiático también se han hallado herramientas de piedra con más de dos millones de años de antigüedad. Este dato sugiere una posible presencia humana incluso anterior, aunque hasta el momento los fósiles no alcanzan fechas tan remotas.

Por eso, si bien la nueva datación representa un avance significativo en la comprensión de la evolución humana, el panorama todavía no está completamente definido. La evidencia fósil continúa siendo fragmentaria y cada nuevo descubrimiento puede alterar nuevamente la cronología aceptada.

Lo que sí parece claro es que el Homo erectus logró adaptarse y expandirse por distintos entornos con mayor rapidez de la que se estimaba. Este reajuste temporal no solo redefine fechas, sino que también obliga a replantear cómo se produjo la expansión de nuestros antepasados por el continente asiático.