Fortuna

Sorpresón monumental en la arqueología española: hallan en los baños romanos de un pueblo de Murcia un fragmento de texto con letras enormes de 23 cm de altura

La alcaldesa de Fortuna, Catalina Herrero, y otras autoridades recorren los Baños Romanos de Fortuna (Murcia) junto al arco del yacimiento. Foto: Ayuntamiento de Fortuna
La alcaldesa de Fortuna, Catalina Herrero, y otras autoridades recorren los Baños Romanos de Fortuna (Murcia) junto al arco del yacimiento. Foto: Ayuntamiento de Fortuna
Naiara Philpotts
  • Naiara Philpotts
  • Editora formada en la Universidad de Buenos Aires, con posgrado en lectura crítica. Escribo sobre ciencia, tecnología y actualidad. Soy escritora de novelas y gran aficionada a la ciencia ficción.

Los Baños Romanos de Fortuna, en Murcia, han dejado una nueva pieza para la arqueología española. Se trata de una inscripción romana de hace casi 2000 años, trazada sobre un sillar (es decir, un bloque de piedra labrada) con letras monumentales de 23 centímetros de altura. Según el Ayuntamiento de Fortuna, el bloque ya viaja rumbo al Museo Arqueológico de Murcia.

La alcaldesa de Fortuna, Catalina Herrero, estuvo presente durante la extracción junto al director general de Patrimonio Cultural, Patricio Sánchez, y el concejal de Cultura, Juan Manuel Soler. Una vez en el museo, la inscripción pasará por un proceso de estudio y conservación.

La pieza apareció como colofón de la campaña de excavación en el balneario romano, con el profesor de la Universidad de Murcia Gonzalo Matilla al frente del equipo investigador. Los trabajos ya han liberado por completo la piscina del complejo y permiten ver el perímetro entero del edificio principal.

La inscripción romana de Murcia con letras de 23 centímetros, una rareza en la península ibérica

El historiador Gonzalo Matilla destaca la rareza de la pieza, porque en la península ibérica quedan muy pocas piezas con caracteres de un tamaño semejante. Para el investigador, esa escasez otorga una gran importancia a la inscripción romana de Fortuna, que el museo estudiará a partir de ahora.

Matilla dirige desde 1999 las excavaciones del yacimiento con un equipo de la Universidad de Murcia, que trasladó la zona de trabajo hacia el sur del complejo. La intervención actual se apoya en esos años de investigación universitaria, de acuerdo con el consistorio.

Visita de las autoridades a las excavaciones de los Baños Romanos de Fortuna (Murcia), durante la extracción de la inscripción romana. Foto: Ayuntamiento de Fortuna
Visita de las autoridades a las excavaciones de los Baños Romanos de Fortuna (Murcia), durante la extracción de la inscripción romana. Foto: Ayuntamiento de Fortuna

Las obras de 150.000 euros para recuperar los Baños Romanos de Fortuna

El Gobierno regional financia la intervención con una inversión de 150.000 euros. El objetivo es avanzar en la conservación, la investigación y la recuperación del enclave, que obtuvo la declaración de Bien de Interés Cultural (BIC) en 2016.

Las actuaciones abarcan trabajos arqueológicos en distintas zonas del complejo y la recuperación de estructuras y sillares. También contemplan mejoras para que el conjunto resulte más fácil de interpretar de cara a su futura puesta en valor.

Antes, entre 2020 y 2021, el equipo de Matilla ya había combinado excavación y restauración en el balneario. Según un trabajo que presentó en 2023 en las Jornadas de Patrimonio Cultural de la Región de Murcia, aquellas campañas permitieron distinguir once fases en el yacimiento, ocho de ellas de época romana.

El grupo también recuperó elementos relevantes, como un arco, con la meta de preservar el yacimiento y abrirlo en el futuro al público.

¿Qué eran los Baños Romanos de Fortuna?

Los Baños Romanos de Fortuna forman un yacimiento altoimperial, es decir, de los primeros siglos del Imperio romano, con ocupaciones posteriores en época islámica y moderna. Según la ficha de la Universidad de Murcia, el núcleo principal lo componen dos nacimientos de agua monumentalizados.

El balneario romano salió a la superficie en 1990, después del estudio de las inscripciones de la cercana Cueva Negra en los años ochenta. Antonino González Blanco, catedrático de Historia Antigua de la Universidad de Murcia, dirigió aquella lectura y más tarde excavó también el balneario, según el proyecto universitario dedicado al enclave.

Las primeras campañas se centraron en una posible hospedería para los usuarios de los baños. Un artículo de 1996 de la revista Antigüedad y Cristianismo describe un edificio rectangular de 11 habitaciones en torno a un patio central. Según sus autores, pudo formar parte de un primer establecimiento termal del siglo I d. C.

Más tarde, el equipo de Matilla excavó más al sur y encontró lo que parece la monumentalización del manantial en época romana. En la campaña de 2003, los arqueólogos documentaron junto a la piscina una escalinata lateral, «mitad tallada en el monte, mitad construida en obra», y un arco derrumbado sobre uno de sus lados.

La Cueva Negra y otras termas romanas de la Región de Murcia

A unos 2650 metros al oeste de los baños se encuentra la Cueva Negra, una cavidad natural con inscripciones latinas en verso pintadas en tonos rojos. Según la Comunidad Autónoma de la Región de Murcia, los textos aluden a divinidades romanas como las ninfas, Venus y Baco, y casi todos datan de los siglos I y II d. C.

El Gobierno regional atribuye esas inscripciones a peregrinos probablemente vinculados al cercano Santuario de las Aguas, los actuales Baños Romanos. Para la Universidad de Murcia, el origen de los textos está en el culto a las aguas salutíferas del balneario.

La Región de Murcia conserva otras termas romanas ligadas a manantiales. En Alhama de Murcia, los romanos levantaron unas termas en el siglo I d. C. al pie del cerro del castillo, que estuvieron en uso hasta el siglo IV, según su Ayuntamiento. Contaban con un complejo recreativo y otro destinado al baño medicinal.

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