Historia
Descubrimientos arqueológicos

Hallazgo histórico: después de 30 años los arqueólogos están desenterrando en Málaga uno de los teatros romanos mejor conservados del mundo

  • Alejo Lucarás
  • Licenciado en Comunicación Social por la Universidad Nacional de Córdoba. Redactor SEO especializado en actualidad, ciencia aplicada, tecnología y fenómenos sociales, con un enfoque divulgativo y orientado a explicar al lector cómo los grandes temas de hoy impactan en su vida cotidiana.

Los teatros romanos forman parte del paisaje arqueológico de Andalucía, de Itálica a la capital malagueña. Sin embargo, pocos yacimientos guardan todavía sorpresas de esta magnitud bajo tierra. En la comarca de Antequera, una excavación de la Universidad Complutense de Madrid ha sacado a la luz unas estructuras que los especialistas no dudan en calificar de excepcionales.

El trabajo se ha desarrollado este septiembre de 2026 en un enclave que no se excavaba desde principios de los años noventa. Desde luego, la expectación era alta, porque el lugar ya había dado pistas de su importancia en el pasado: templos, una basílica, una plaza pavimentada y decenas de inscripciones. Faltaba confirmar el alcance real de una de sus piezas más buscadas.

Singilia Barba: el teatro de Antequera que se suma ahora a los yacimientos romanos mejor conservados de Andalucía

Los arqueólogos han desenterrado parte del teatro romano de Singilia Barba, una antigua ciudad situada en el Cortijo del Castillón, a siete kilómetros al noroeste de Antequera y a unos dos del río Guadalhorce. El recinto tiene un diámetro aproximado de 52 metros y, según el equipo investigador, figura entre los teatros romanos mejor conservados de Andalucía.

En la misma línea, lo que más ha sorprendido es el estado del graderío medio (la zona de asientos situada a media altura), cuyos grandes sillares presentan una conservación excepcional.

Y cabe aclarar, desde ya, que no es lo habitual. En la mayoría de estos edificios, los sectores altos de la grada son los primeros en perderse por los derrumbes y por el expolio, ya que durante siglos sus piedras se reutilizaron como material de construcción.

La intervención está dirigida por Manuel Romero Pérez, junto a los investigadores de la Universidad Complutense de Madrid Sergio España Chamorro (departamento de Prehistoria, Historia Antigua y Arqueología) y Luis Romero Novella.

Forma parte del proyecto Redescubriendo Singilia Barba: entre la geoarqueología y la caracterización de la cultura material, autorizado por la Junta de Andalucía y financiado por la Comunidad de Madrid y la propia universidad.

Por su parte, el Ayuntamiento de Antequera también colabora en unos trabajos que son los primeros en el yacimiento en 35 años. Los resultados han superado las expectativas iniciales del equipo. El teatro ha emergido «casi intacto» en algunos de sus tramos, lo que convierte esta campaña en el punto de partida de un proyecto de largo recorrido.

Una aclaración necesaria: ¿Cuál es la diferencia entre teatros y anfiteatros romanos?

Aunque a menudo se confunden, teatros y anfiteatros romanos no eran lo mismo. El teatro tenía planta semicircular y acogía representaciones escénicas (comedias, tragedias, pantomimas), con un escenario frente a la grada.

El anfiteatro, en cambio, era elíptico y cerrado por completo, pensado para las luchas de gladiadores y los espectáculos con fieras. El recinto de Singilia Barba pertenece al primer grupo.

Cabe remarcar que Andalucía conserva buenos ejemplos de ambos tipos. El anfiteatro de Itálica, en Santiponce (Sevilla), llegó a reunir a unos 25.000 espectadores y se cuenta entre los mayores del Imperio.

En la propia provincia de Málaga, el teatro romano de la capital permaneció oculto hasta 1951, cuando apareció durante unas obras a los pies de la Alcazaba. Hoy es uno de los monumentos más visitados de la ciudad.

A esa lista se suma el teatro de Acinipo, en Ronda, cuya escena de piedra sigue en pie. Frente a estos conjuntos, el de Antequera tiene un valor añadido: apenas se había estudiado. Las excavaciones de los años ochenta lo documentaron, pero buena parte de su estructura seguía bajo tierra, a la espera de una campaña con medios suficientes para despejarla con garantías.

Singilia Barba, una ciudad romana con siglos de historia

El origen de Singilia Barba es anterior a Roma. Fue un asentamiento túrdulo (uno de los pueblos prerromanos del sur peninsular) documentado al menos desde el siglo III a. C. Autores clásicos como Plinio el Viejo o Ptolomeo la mencionan, y el Itinerario de Antonino la sitúa en el conventus Astigitanus, en la vía que unía Gades (Cádiz) con Corduba (Córdoba).

Su gran salto llegó con la dinastía Flavia, en el siglo I d. C., cuando obtuvo el rango de municipio con el nombre de Municipium Flavium Liberum Singiliensis.

Aquella promoción jurídica trajo consigo edificios públicos de primer nivel: foro, templos, basílica, teatro y hasta un circo. De esa etapa quedan además más de setenta inscripciones y varias necrópolis repartidas por el entorno.

Sin embargo, la vida en la ciudad no terminó con el Imperio. Los visigodos acuñaron moneda allí con el nombre de Barbi, y la ocupación se prolongó hasta época andalusí, hacia el siglo XII, según los materiales hallados sobre las estructuras del foro.

Y su recuerdo tampoco se perdió: en 1544, Juan de Vilches ya aludía a su teatro, y en 1679 el padre Cabrera incluyó dibujos de las ruinas en sus escritos.

A posteriori, las primeras excavaciones sistemáticas llegaron entre 1985 y 1991 de la mano de la Universidad de Málaga, que confirmó el carácter monumental de la ciudad y su alto grado de romanización.

Después, el yacimiento quedó en pausa durante más de tres décadas, hasta que los arqueólogos regresaron al Cortijo del Castillón este mes de septiembre con un equipo y un enfoque nuevos.

¿Qué falta por descubrir del teatro romano de Antequera?

El equipo prevé nuevas campañas de excavación y estudios complementarios para precisar la configuración del teatro, su cronología y su evolución a lo largo del tiempo. Por ahora se desconoce con exactitud cuándo se levantó y cuántos espectadores podía acoger, dos datos que solo aparecerán a medida que avancen los trabajos sobre la grada y la zona escénica.

Además, el proyecto combina la arqueología clásica con la geoarqueología, una disciplina que analiza suelos y sedimentos para reconstruir cómo era el entorno de la ciudad y cómo cambió con los siglos. La idea es entender no solo el teatro, sino la relación de Singilia Barba con el valle del Guadalhorce, un paso natural entre la costa malagueña y el interior andaluz.

Por último y no menos importante, cabe remarcar que este reciente hallazgo llega a una comarca acostumbrada a este tipo de noticias.

Y es que, a unos diez kilómetros del Cortijo del Castillón, se levantan los dólmenes de Menga, Viera y El Romeral, que la Unesco declaró Patrimonio Mundial en 2016 junto a la Peña de los Enamorados y, por supuesto, El Torcal de Antequera.