Personajes históricos

Charles Lindbergh: quién fue, qué hizo, su vuelo trasatlántico y la tragedia del secuestro de su hijo

Biografía de Charles Lindbergh: quién fue, cómo cruzó el Atlántico en solitario en 1927, qué fue el Spirit of St. Louis y la historia del secuestro y muerte de su hijo.

¿Cuál fue el primer vuelo de la historia?

Aviadoras de la Segunda Guerra Mundial

Uso de aceite como combustible

Lindbergh
Charles Lindbergh.
Francisco María
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Hay nombres que terminan asociados para siempre a un único acontecimiento. Asociamos el nombre de Lindbergh a un vuelo que marcó historia, entre Nueva York y París, en el año 1927. Y es lógico. Pocas gestas lograron capturar la imaginación del mundo de una forma tan intensa.

Pero la vida de este aviador muy mucho más que ese vuelo histórico, incluyendo reconocimientos, avances en tecnología, y una tragedia familiar que conmocionó al mundo entero. Más tarde se convirtió en un personaje controvertido.

Quién fue Charles Lindbergh: origen y primeros años

Su nacimiento en Detroit en 1902 y familia sueca

Charles Augustus Lindbergh nació el 4 de febrero de 1902 en Detroit, Michigan. Su familia tenía raíces suecas. Su padre, Charles August Lindbergh, era abogado y congresista federal. Se trataba de una figura conocida en ciertos círculos políticos de la época. Su madre, Evangeline Lodge Land, poseía formación científica y trabajó como profesora.

Ya en sus primeros años de juventud se mostró muy interesado en cualquier vehículo o maquinaria que le rodeara.Lindbergh

Sus estudios de ingeniería abandonados por la aviación

Cuando llegó el momento de iniciar estudios superiores eligió ingeniería mecánica en la Universidad de Wisconsin. La decisión encajaba perfectamente con sus intereses. Quería comprender cómo funcionaban las máquinas. Analizar sus mecanismos. Entender por qué algo se movía.

Lo que no esperaba era que la aviación terminara eclipsando cualquier otro proyecto. En ese momento a los aviones muchos los consideraban el futuro. Otros los veían como artefactos peligrosos destinados únicamente a aventureros.

Lindbergh quedó atrapado por ese mundo.

Antes de completar la carrera abandonó la universidad para dedicarse al vuelo. A ojos de muchas familias habría parecido una decisión arriesgada. En cierto modo lo era. Los accidentes eran frecuentes y las oportunidades profesionales todavía limitadas.

Su carrera como piloto de correo aéreo

La etapa que más contribuyó a su formación fue probablemente la del correo aéreo. Transportar correspondencia entre distintas ciudades estadounidenses implicaba afrontar condiciones meteorológicas difíciles, largos trayectos nocturnos y escasos sistemas de navegación. Muchas veces los pilotos se guiaban por referencias visuales, carreteras o líneas ferroviarias.

El vuelo trasatlántico de 1927: la hazaña que lo hizo inmortal

El premio Orteig y los 25.000 dólares en juego

El empresario Raymond Orteig ofreció una recompensa de 25.000 dólares a quien consiguiera volar entre Nueva York y París. Varios equipos intentaron conseguirlo. Algunos fracasaron, otros murieron en el intento.

La aviación todavía estaba aprendiendo cuáles eran sus límites y muchas veces ese aprendizaje tenía consecuencias dramáticas.

Lindbergh apostó por una estrategia diferente. Mientras otros proyectos recurrían a grandes tripulaciones, él defendía que un único piloto permitiría reducir peso y aumentar la autonomía del aparato.

El Spirit of St. Louis y los 33 horas de vuelo

El avión construido para la misión recibió el nombre de Spirit of St. Louis. Su diseño estaba completamente orientado a maximizar el combustible disponible. Se sacrificaron comodidades, visibilidad e incluso ciertos elementos considerados habituales en otras aeronaves.

El 20 de mayo de 1927 despegó desde Roosevelt Field. A partir de ese momento comenzó una prueba extrema de resistencia.

Lindbergh permaneció despierto durante más de treinta y tres horas seguidas. Voló sobre el océano sin posibilidad real de ayuda externa. Se enfrentó al cansancio acumulado, a las nubes, a la humedad y a los inevitables momentos de incertidumbre que aparecen cuando una persona pasa tantas horas sola dentro de una cabina.Lindbergh

Quizá eso sea lo que más impresiona hoy. No tanto la distancia recorrida como la capacidad mental necesaria para mantener la concentración durante tanto tiempo.

Finalmente apareció la costa francesa. El objetivo estaba cumplido.

La recepción en París: 150.000 personas en Le Bourget

Se dice que unas 150.000 personas esperaban el aterrizaje en Le Bourget.  Muchos intentaban acercarse al piloto. Otros simplemente querían contemplar el avión que acababa de cruzar el Atlántico.

Aquellas imágenes dieron la vuelta al mundo. Puede decirse que en esa noche nació una nueva clase de celebridad global. Lindbergh dejó de ser un piloto estadounidense para convertirse en una figura reconocida internacionalmente.

Lindbergh tras el vuelo: fama, honores y controversia

Time lo nombra primer Hombre del Año en 1927

La magnitud de su fama fue difícil de exagerar. Recibió homenajes en los países más importantes. Incluso la revista Time lo designó Hombre del año.

Durante aquellos años su figura ayudó a popularizar la aviación comercial. Mucha gente comenzó a considerar el avión como un medio de transporte viable y no simplemente como una curiosidad tecnológica.

En cierta medida, Lindbergh actuó como embajador involuntario de toda una industria.

Sus vínculos con la Alemania nazi en los años 30

La siguiente década resultó mucho más complicada. Contactó con los líderes nazis, interesados en sus avances en aviónica. Ese hecho generó una importante polémica.

La situación se agravó cuando defendió posiciones aislacionistas y se mostró contrario a que Estados Unidos participara en la guerra europea.

Muchos ciudadanos interpretaron sus declaraciones como una actitud excesivamente comprensiva hacia Alemania.

La tragedia del secuestro de su hijo en 1932

El bebé de 20 meses secuestrado en Nueva Jersey

La noche del 1 de marzo de 1932 el pequeño Charles Augustus Lindbergh Jr., de veinte meses, desapareció de la residencia familiar de Hopewell, en Nueva Jersey.

No era solamente el secuestro de un niño. Era el secuestro del hijo del hombre más famoso de Estados Unidos. La presión mediática fue gigantesca desde el primer momento.

El juicio y la ejecución del secuestrador

La investigación se prolongó durante meses y acabó señalando a Bruno Richard Hauptmann como principal responsable.

El proceso judicial celebrado en 1935 atrajo a periodistas de todo el mundo. Las crónicas diarias ocupaban portadas completas y la expectación era enorme. Hauptmann fue condenado a muerte en la silla eléctrica.

La vida de Lindbergh después de la tragedia

Su trabajo científico con el Premio Nobel Alexis Carrel

Lindbergh colaboró en proyectos con Alexis Carrel, ganador del Premio Nobel de Medicina.

Aunque estos proyectos suelen quedar eclipsados por su fama como aviador, reflejan una faceta intelectual poco conocida y bastante interesante.

El Premio Pulitzer de 1954 por su libro Spirit of St. Louis

En 1954 Lindbergh recibió el Premio Pulitzer de Biografía, por su obra autobiográficaThe Spirit of St. Louis  .

La muerte de Lindbergh en 1974 y su legado

Charles Lindbergh murió el 26 de agosto de 1974 en Maui, Hawái. Fue pionero de la aviación moderna. También una celebridad mundial cuando ese concepto apenas existía. Participó en proyectos científicos, escribió libros premiados y vivió tragedias personales devastadoras.

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