Historia
Descubrimientos

Analizan en África el cargamento de oro de un barco pirata y el descubrimiento desmonta un mito de hace siglos

  • Ana López Vera
  • Máster en Periodismo Deportivo. Pasé por medios como Diario AS y ABC de Sevilla. También colaboré con la Real Federación de Fútbol Andaluza.

Una investigación científica sobre el tesoro recuperado del naufragio del Whydah Gally, el navío del pirata Samuel Bellamy, cambia la visión del comercio atlántico.

Tras analizar piezas de oro de hace tres siglos, los expertos confirman que la supuesta adulteración del metal africano era un mito. Este descubrimiento modifica las crónicas coloniales que acusaban sistemáticamente a los comerciantes locales de fraude.

La investigación del tesoro del Whydah Gally tumba los prejuicios sobre el oro africano

El estudio, liderado por Tobias B. Skowronek de la Universidad de Bonn y publicado en la revista especializada Heritage Science, analiza el mayor conjunto de oro akan recuperado de un contexto arqueológico preciso.

El Whydah Gally naufragó en abril de 1717 frente a las costas de Massachusetts tras su captura por el célebre pirata «Black Sam» Bellamy. Durante generaciones, los cronistas europeos sostuvieron que los comerciantes de la actual Ghana engañaban a sus socios mezclando el metal precioso con materiales de escaso valor.

Para verificar estas afirmaciones, el equipo de investigación examinó inicialmente 70 piezas, de las cuales seleccionó 27 para un análisis elemental exhaustivo. El muestreo incluyó cuentas diminutas, fragmentos de joyería y pepitas naturales que permanecieron selladas en el fondo marino durante más de 300 años.

Un desafío técnico para los científicos fue la contaminación por concreciones de hierro acumuladas tras siglos bajo el agua salada junto a otros metales.

La limpieza por ultrasonidos no eliminó todos los residuos, pero el uso del microscopio electrónico permitió estudiar áreas limpias y obtener datos fiables sobre la composición original del metal.

¿Existió realmente una adulteración sistemática del oro akan?

Los investigadores utilizaron técnicas avanzadas como la fluorescencia de rayos X (pXRF) y la microscopía electrónica de barrido (SEM-EDS) para obtener el veredicto científico. Los resultados resultan contundentes: la composición elemental del metal no respalda las acusaciones históricas de fraude masivo.

La mayor parte del oro analizado presenta niveles de pureza que entran totalmente dentro de la variabilidad natural de los yacimientos de África Occidental.

Antiguos relatos de figuras como Pieter de Marees o William Bosman aseguraban que los akan añadían plata, cobre o incluso vidrio pulverizado para diluir el contenido de oro.

Sin embargo, el análisis químico demuestra que la plata detectada en las muestras coincide con las proporciones presentes en el Cinturón Aurífero Ashanti en Ghana. En lugares como Prestea, el mineral presenta naturalmente hasta un 22% de plata.

Por tanto, lo que los europeos interpretaban como una estafa intencionada era, en realidad, la huella geológica propia del mineral de la región.

El papel del Reino Asante y la metalurgia en la Costa de Oro

El conjunto analizado incluye joyas elaboradas mediante la sofisticada técnica de la cera perdida. Aunque los objetos fundidos muestran trazas de cobre ligeramente superiores a las pepitas naturales, los científicos atribuyen este fenómeno a una contaminación involuntaria en los talleres o a un endurecimiento buscado para piezas de grosor ínfimo.

Estas cantidades de cobre, generalmente inferiores al 1%, no representan una adulteración significativa del valor del oro. Este hallazgo cobra especial relevancia al situarse en los inicios del siglo XVIII, una etapa de ascenso para el Reino Asante y de grandes cambios en el mercado global por el auge del oro en Brasil.

El estudio concluye que las piezas del cargamento pirata eran exactamente lo que aparentaban ser: metal de alta calidad con sus impurezas naturales.