La razón por la que esta botella de whisky se ha vendido en 630.000 dólares
Sala de subastas Sotheby´s en Hong Kong. Dos personas pujan por el preciado tesoro que se muestra en el estrado: una botella de whisky de la casa Macallan. Manos elevadas alternativamente por un hombre de negocios taiwanés y un millonario chino. Ambos intentado hacerse con el lote. El whisky fue vendido finalmente en 628.205 dólares. Hablamos de la ya famosa botella de seis litros de capacidad envuelta en un exclusivo cristal de Lalique. Figura en el libro Guinness de los Récords como la botella de whisky más cara del mundo.
Aunque no es la primera vez que Macallan es protagonista de récords mundiales. Ya en el 2010, en la ciudad de Nueva York, el señor Liao (originario de Taiwán) se hizo con otra botella-joya por 460.000 dólares. Se trataba, de nuevo, de la pareja formada por el exquisito cristal de Lalique y un Macallan de 64 años. El comprador y su esposa fueron invitados por la bodega a una visita privada acompañada de una cena de salmón escocés.
La historia de Macallan comienza en 1824, en el corazón de Escocia. El agua utilizada para la elaboración del whisky procede de los manantiales subterráneos que cubren el estado de Macallan, cerca del río Spey. Las rocas que contienen este preciado líquido datan de hace 550 millones de años. La cebada es el único cereal utilizado para su elaboración. Se planta en la primavera y se cosecha en otoño. La finca tiene una extensión de 158 hectáreas, de las que 36 son utilizadas para cultivar el mencionado cereal.
Para la elaboración de este licor lo fundamental es la barrica. “La mayor influencia en el sabor, el aroma y el color de nuestro whisky viene de la madera. Compramos unas barricas maravillosas que han contenido Sherry, vino de Jerez”. Y estas barricas de la ciudad andaluza es lo que precisamente hace a Macallan único. El 95% de las destilerías usan barricas de bourbon americano que son mucho más baratas. La razón se debe a que según la legislación de Norte América los fabricantes de whisky solo pueden utilizar los barriles una sola vez. Así que la oferta de barricas usadas es enorme y su precio más económico. Hablamos de 125 euros por barrica comparado con los 800 de un tonel de Jerez.
Pese al precio del whisky, en la destilería de Macallan no dan abasto. En los últimos cinco años las ventas han crecido un 40%. Países emergentes como China o Taiwán suponen el 70% del negocio. Así que la marca ha invertido nada menos que 100 millones de libras para construir una espectacular destilería. Esto les permitirá elaborar más de 15 millones de litros al año, en vez de los 10 actuales. El diseño de la bodega es magnífica: ha sido proyectada por Richard Rogers. Este arquitecto ganó el prestigioso Premio Pritzker y fue quien ideó la terminal 4 del Aeropuerto de Madrid-Barajas.
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