Gastronomía

Un vino íntegramente hecho a mano

Valduero Una Cepa Premium, el vino hecho a mano que no ha tocado una máquina.

En una época donde la inmediatez y la tecnología parecen dictar las reglas de cualquier industria, el mundo del vino guarda tesoros que se niegan a seguir esa corriente. En las tierras altas de la Ribera del Duero, existe una filosofía que antepone el oficio a la técnica y el criterio humano al volumen de producción. Es en este escenario de respeto absoluto por la tradición donde nace Valduero Una Cepa Premium, un tinto que no ha sido tocado por una máquina y que representa la expresión más pura de la artesanía radical, situado entre la élite del vino internacional, distinguido con 99 puntos sobre 100 por el Master of Wine europeo J.D. y valorado con 97 puntos por Wine Enthusiast.

Este proyecto, que hoy es un referente internacional, tiene sus raíces en 1984, cuando Gregorio García Álvarez y sus hijas, Yolanda y Carolina, decidieron fundar una de las bodegas pioneras de la región. Desde entonces, Valduero refleja un compromiso inquebrantable con la calidad que ha llevado sus etiquetas a más de 60 países, siempre manteniendo el espíritu de una bodega familiar que entiende el vino como una obra de arte para perdurar en el tiempo.

El lenguaje de una tierra sin química

La exclusividad de Valduero Una Cepa Premium comienza mucho antes de llegar a la bodega. Se gesta en viñedos situados en el “triángulo de oro” de la denominación, a altitudes que oscilan entre los 800 y 900 metros. Aquí, la tierra marca un ritmo exigente, las cepas, muchas de ellas con más de 50 años y plantadas en el tradicional sistema de vaso, conviven con un ecosistema que se mantiene en equilibrio natural.

En estas parcelas no existe el riego artificial, ni se emplean fertilizantes o productos químicos. Se permite que la planta se exprese con total libertad, luchando con el clima y el suelo para extraer la esencia del Tempranillo. Esta viticultura de mínima intervención se traduce en una baja productividad que, lejos de ser un obstáculo, es la mayor virtud del vino: cada racimo concentra una riqueza de nutrientes, sabor y estructura que solo las viñas viejas pueden ofrecer.

Selección quirúrgica: el arte de elegir la excelencia

No todas las añadas son dignas de llevar el nombre de Una Cepa Premium. Este vino es caprichoso y solo ve la luz en cosechas que rozan la perfección. Durante la vendimia, Yolanda García Viadero dirige personalmente una selección que podría calificarse de «quirúrgica». Recorre las parcelas identificando aquellos racimos que, por su madurez y equilibrio, son capaces de representar lo mejor de la tierra.

Son frutos que proceden de rendimientos mínimos, donde la vid ha volcado toda su energía vital. Una vez recolectados, cada fase del proceso se controla de forma individualizada, asegurando que la integridad de la uva se mantenga intacta.

El vino se elabora sin la intervención de procesos mecánicos industriales, confiando plenamente en el criterio humano para decidir sus tiempos de reposo.

La paciencia de la barrica y el veredicto del tiempo

La crianza es, quizás, el momento donde más se aprecia la calma que define a esta bodega. Valduero Una Cepa Premium descansa durante varios años en barricas de roble de alta calidad y diversos orígenes. En la penumbra de la bodega, el vino va afinando sus matices, ganando esa complejidad y personalidad marcadas por la profundidad y la elegancia que lo han convertido en una pieza de culto para coleccionistas.

El resultado final es una experiencia sensorial que justifica cada año de espera. Se presenta con una capa alta y un color granate intenso que anticipa su potencia. En nariz, las notas de fruta negra madura y compota se entrelazan con la madera noble, mientras que en boca despliega una textura sedosa que convive con una estructura impecable.

Los expertos no sólo destacan su frescura sorprendente, sino su extraordinaria capacidad de guarda, asegurando que el vino seguirá evolucionando positivamente durante al menos otra década en la botella.

99 puntos: el reconocimiento de los maestros

Esta forma de entender el vino ha cautivado a los paladares más exigentes del panorama internacional. Valduero Una Cepa Premium ha sido distinguido con 99 puntos sobre 100 por un jurado de excepción, que incluye a coleccionistas como David Krautheim, Nish Pandya y Mauricio Roca, junto con Pedro Ballesteros, Master of Wine europeo J.D. A este hito se suma la valoración de Wine Enthusiast, que le otorgó 97 puntos, reafirmando su posición como uno de los grandes referentes de la viticultura española actual.

Bodegas Valduero ha demostrado que es posible ser pionero –como lo fueron al recuperar la uva Albillo Mayor para elaborar blancos de prestigio desde 1990– sin renunciar a las manos que plantaron las primeras vides. Hoy, con 150 hectáreas de viñedo propio, la familia sigue defendiendo que el lujo no es una cuestión de tecnología, sino de respeto por el tiempo y por una artesanía líquida que nace para ser eterna.

Valduero Una Cepa Premium no es sólo un vino; es el legado de una familia que decidió que la excelencia no admitía atajos.